lunes, 23 de octubre de 2017

LOMO DE MASCA - LA FORTALEZA (Por la Calzada de los Antiguos)


 LOMO DE MASCA – LA FORTALEZA
(Por la Calzada de los Antiguos)

FICHA TÉCNICA:

TÉRMINO MUNICIPAL: Santiago del Teide.
COMO LLEGAR: En el núcleo urbano del municipio de Santiago del Teide empieza la carretera TF-436 con dirección al Caserío de Masca; en el punto kilométrico 17,5 hay un apartadero de la vía con un acceso a pie al Lomo de Masca.
COMIENZO: Caserío de Masca.
FINAL: La Fortaleza.
DIFICULTAD: Media - alta
DURACIÓN: Indeterminada, depende de las condiciones físicas de cada persona.
LONGITUD: 4,5 Km, solo ida.
PROVISIÓN DE AGUA: En el Caserío de Masca, en un restaurante junto a la carretera y en un bar que hay en el Mirador de Hilda.
LUGARES DE INTERÉS: Caserío de Masca; Caserío El Turrón; La Bica; Mirador Cruz de Hilda; Cabezada de la Fortaleza; Huertas del Paso.
VENTAJAS: Recorrido de alto interés paisajístico en toda su extensión.
INCONVENIENTES: El Caserío de Masca es uno de los lugares más visitados de la isla, así que en los lugares poblados hay mucha afluencia de turistas. El sendero tiene algunos tramos muy expuestos hacia el Barranco del Retamar y al de Juan López. El punto final es muy expuesto hacia el Barranco de Masca.
PELIGROSIDAD: Media, el recorrido tiene algunos tramos expuestos hacia el cauce del Barranco del Retamar, del Barranco de Juan López y al final, del Barranco de Masca.
TIPO DE RUTA: Senderismo.

CARTOGRAFÍA:


DESCRIPCIÓN: 


Caserío de Masca (izq.); Roque Tarucho (dcha.).

Iniciamos la ruta en la plaza principal del Caserío de Masca, no sin antes disfrutar de las vistas que nos ofrece el lugar, con el Roque Catana (622 m.) como protagonista, un pináculo rocoso que se eleva dominando todo el entorno, aunque la pared rocosa que bordea el cauce del profundo Barranco de Masca sea más majestuosa si cabe, al igual que el Roque Tarucho (1051 m.), que se eleva en el lado contrario y que impresiona nada mas percatarse de sus agrestes paredes. En dicha plaza se encuentra la pequeña Iglesia de la Inmaculada Concepción, un templo muy pintoresco adornado de piedra y originario del siglo XVIII. Tendremos que empezar a caminar por la carretera TF-436 hacia el siguiente núcleo de población que es El Turrón, distante unos setecientos cincuenta metros; antes de llegar al mismo hay un acceso recientemente empedrado que se desvía de la carretera hacia la izquierda, que va bordeando un cauce secundario del Barranco del Agua y que al terminar gira bruscamente a la derecha ascendiendo con fuerte pendiente y en zigzag por unos escalones de piedra, que enseguida desembocan de nuevo en la misma carretera que citamos anteriormente.
Cruzamos la carretera y subimos una rampa también con empedrado reciente, es en este punto donde comienza el PR-TF-59 como así lo indica una señal de dirección y un panel informativo, este recorrido une el Caserío de El Turrón con el de la Portela Alta. 

 Inicio del PR-TF-59 (dcha.).

 PR-TF-59.

Continuamos la subida entre alguna casa aislada y unas huertas de cultivo donde nacen numerosos y frondosos ejemplares de Pencones (Opuntia maxima), ofreciéndonos unas imágenes espectaculares cuando están cargados de su preciado fruto, el higo pico. Enseguida pisamos el empedrado que formó parte de este camino, el cual conserva muchos tramos aún intactos.

Cuerda montañosa sobre el Barranco de Masca.

Continúa algo sinuoso y a medida que ascendemos vamos disfrutando de las espectaculares vistas de todo el valle con el Roque Tarucho (1051 m.) como protagonista; la vegetación al borde del recorrido consta de Retamas Blancas (Retama rhodorhizoides), Verodes (Kleinia neriifolia), Pencones (Opuntia maxima), Piteras (Agave americana), Bejeques Punteros (Aeonium pseudourbicum) creciendo en alguna pared de piedra seca que ha sobrevivido al paso del tiempo, alguna Tabaiba (Euphorbia lamarckii) y unas pocas Palmeras Canarias (Phoenix canariensis).

 PR-TF-59 hacia el MIrador de Hilda.

Más adelante, la caja del camino se estrecha y discurre con firme arcilloso entre unos muros de piedra seca delimitadores de unas huertas de cultivo y luego llanea cruzando un minúsculo cauce y cerca de un pequeño Palmeral (Phoenix canariensis) que se asienta en el Lomo el Tejo, para terminar en un tramo empedrado que gira bruscamente bordeando un estanque y terminando en una pista asfaltada, que es el acceso desde el Mirador de Hilda hacia el Caserío de La Bica, un pequeño grupo de casas situadas bajo las llamadas Laderas de la Bica.

Pista hacia el Mirador de Hilda.

Continuamos por dicha pista unos metros hasta llegar al Mirador de Cruz de Hilda, que está justo al borde de la carretera TF-436 sobre un cerro llamado La Somada de Masca; disfrutamos en este lugar de las espectaculares vistas de todo el valle, distinguiéndose perfectamente todo el camino que hemos recorrido hasta llegar a este punto, el Roque Tarucho (1051 m.) destaca sobre los caseríos que hemos atravesado, así como la cuerda montañosa que bordea el Barranco de Masca, con riscos de una altura más que considerable.


 Roque Tarucho sobre el Valle de Masca.

Cruzamos la carretera desviándonos del PR-TF-59 que dejaremos atrás por nuestra derecha, para acceder por una entrada que hay en el muro que bordea la vía, a un camino resbaladizo que asciende entre Retamas Blancas (Retama rhodorhizoides) y Tabaibas (Euphorbia lamarckii) hacia el Lomo del Luchadero, por donde discurre una pista de tierra que avanza llaneando sobre la Hoya del Trigo, por donde fluye el cauce del Barranco de la Cruz, que desemboca más abajo en el Barranco de Juan López. 

 
 Pista forestal sobre la Hoya del Trigo.


Seguimos por dicha pista hasta que concluya, donde se inicia una senda estrecha que comienza a ascender suavemente por un costado de la Montaña del Cerco (844 m.); discurre abriéndose paso entre Retamas Blancas (Retama rhodorhizoides), Malpicas (Carlina salicifolia), algunos Bejeques Punteros (Aeonium pseudourbicum), de floración muy espectacular, Tabaibas Majoreras (Euphorbia antropurpurea) y Jaguarzos (Cistus monspeliensis) y camina bastante estrecho sobre firme terroso combinando algunos tramos empedrados. Las vistas desde el recorrido son inmejorables, incluyendo todo el Valle de Masca donde destaca por su majestuosidad el Roque Tarucho (1051 m.) y la cuerda montañosa que bordea el Barranco de Masca.



Valle de Masca.

Calzada de los Antiguos.
Degollada entre el Valle de Masca y el Bco. de Juan López.

Seguiremos el camino dejando atrás las faldas de Montaña del Cerco (844 m.) y remontaremos suavemente hasta llegar a una degollada que separa el Valle de Masca, el cual continua ofreciéndonos su espléndida vista, del paisaje que rodea el cauce del Barranco de Juan López, sobre la Hoya la Gollada, del cual destaca majestuoso el Pico Yeje (868 m.); iremos avanzando por una plataforma rocosa anexa a la Montañeta de los Frailes (833 m.), cuyas paredes verticales se precipitan cortadas a pico hacia el valle. 


Barranco del Retramar y de Juan López

Luego descenderemos por un tramo de camino algo expuesto a la Hoya la Gollada y seguidamente por un tramo bastante estrecho avanzaremos bajo el Morrito de los Pájaros (832 m.) por otro tramo de camino con firme compuesto de grandes lajas de roca y más expuesto que el anterior, donde tendremos que tener mucha precaución al pasar sobre el mismo. 

 
Calzada de los Antiguos.

A partir de este punto el recorrido comienza un suave descenso bordeando las resbaladeras formadas por infinidad de diques y promontorios rocosos que soportan la cresta montañosa llamada Laja de Yeje, estando plagadas de Tabaibas Majoreras (Euphorbia antropurpurea) y Retamas Blancas (Retama rhodorhizoides); el sendero transcurre luego bastante estrecho y con algunos pasos expuestos hacia el cauce del Barranco del Retamar, va caminando con piso compacto combinando algunos tramos empedrados. Más adelante, por la zona denominada Los Toscales, algunos espacios del camino aprovechan la dureza del firme de toba volcánica de color rojizo para hacer su recorrido, incluso tiene algunos tramos escalonados.




La impresionante pared del Pico Yeje (868 m.) nos acompaña en el transcurso de un trecho que pasa entre multitud de Retamas Blancas (Retama rhodorhizoides) y Tabaibas Majoreras (Euphorbia antropurpurea); el sendero discurre sobre las laderas del Barranco del Retamar donde se encuentra el Morro del Charquillo y el Roque de la Fuente, un promontorio rocoso bastante notable e inaccesible desde el lugar donde estamos.



 
Calzada de los Antiguos.

Continuamos llaneando con algún remonte sin importancia por la Hoya de las Tabaibas, donde es notoria una población inmensa de Tabaibas Majoreras (Euphorbia antropurpurea) y Tabaibas Amargas (Euphorbia lamarckii), que crecen junto a muchas Retamas Blancas (Retama rhodorhizoides) y Cardones (Euphorbia canariensis). El Roque del Tablero (875 m.) se eleva sobre el sendero que vamos recorriendo que continua con una superficie bastante estrecha, con firme compacto y con algunos trozos empedrados y otros excavados en el terreno; después de un interminable recorrido con increíbles vistas del cauce del barranco, empezaremos a ascender paulatinamente por el Andén de Acá, para luego iniciar una espectacular subida que zigzaguea por una canal rocosa mediante una senda estrecha con firme empedrado y fuerte desnivel, al mismo tiempo que bastante expuesta, bajo los muros de cimentación de la misma. 

 


Tramo muy expuesto de la Calzada de los Antiguos.


Este último tramo termina en otro bastante sinuoso y muy expuesto hacia el Barranco de Juan López cerca del Roque de Acá entre Cardones (Euphorbia canariensis), Retamas Blancas (Retama rhodorhizoides) y Tabaibas Majoreras (Euphorbia antropurpurea); tenemos a la vista, a medida que vamos avanzando, la inmensidad del Océano Atlántico y la silueta de la isla de La Gomera en la lejanía, al igual que la Playa de Juan López, al final del cauce del encajonado barranco.

Cardones y Retamas Blancas junto al camino.


La isla de La Gomera desde el sendero de subida.

En un momento determinado coronamos la denominada Cabezada de la Fortaleza, una plataforma inclinada hacia el mar y en cuya superficie hay numerosas huertas de cultivo ya abandonadas, las Huertas del Paso, que también albergan una vieja era, pobladas mayoritariamente por infinidad de Retamas Blancas (Retama rhodorhizoides) y Tabaibas Majoreras (Euphorbia antropurpurea); dicho espacio termina en el Roque de Abajo o Morro de la Galera (638 m.) y luego se desploma bruscamente en forma de acantilado por la zona de El Garañón hacia la Puntilla La Galera.

El Teide asoma sobre la Cabezada de Guergues (izq.).



Cruzando estas huertas y siguiendo una vereda muy clara marcada entre la vegetación, llegaremos al borde de un acantilado bajo el Roque de la Fortaleza (900 m.), que se asoma vertiginosamente hacia el cauce del Barranco de Masca y su desembocadura en la playa del mismo nombre, la cual se distingue muy claramente arropada por la Punta Incensio; desde este punto también es posible vislumbrar la cumbre del Teide (3718 m.) que asoma mas allá de la Cabezada de Guergues (1031 m.). 

Barranco y Playa de Masca.

 De regreso por La Cabezada de La Fortaleza.

Este será el final del trayecto y es recomendable estar un buen rato disfrutando del maravilloso paisaje que ofrece el lugar; para la vuelta solo tendremos que desandar todo el camino completo hasta el punto de inicio en el Caserío de Masca, donde poder deleitarnos de la gastronomía del lugar.


© Texto y fotografías de Francisco Fariña
   
     francisco_farina@yahoo.es

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