lunes, 6 de junio de 2016

CAMINO MORRO DE LAS ARENAS (CHÍO - LOS ARENALES)


CAMINO MORRO DE LAS ARENAS
(CHÍO – P. R. DE LOS ARENALES)


FICHA TÉCNICA: 

TÉRMINO MUNICIPAL: Guía de Isora. 
COMO LLEGAR: Al Caserío de Chío se llega por la carretera TF-82 después de haber rebasado el casco urbano de Guía de Isora y el punto kilométrico 34. 
COMIENZO: Caserío de Chío. 
FINAL: Parque Recreativo de Chío o Los Arenales. 
DIFICULTAD: Media. 
DURACIÓN: 5 horas. 
LONGITUD: 7,5 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: Caserío de Chío; Canal de Vergara; Parque Recreativo de Chío. 
LUGARES DE INTERÉS: Caserío de Chío; Inicio del SL-TF-201; Cueva de los Picachos; Canal de Vergara; Pozo de Nieve; Cueva de los Pájaros; Natero del Cochino; Parque Recreativo de Chío o de Los Arenales. 
VENTAJAS: Recorrido por un camino histórico, censado por el Ayuntamiento de Guía de Isora y que conecta a partir del Natero de los Cochinos con el Camino de la Vega y con el sendero homologado SL-TF-203. 
INCONVENIENTES: El final de la ruta es un parque recreativo, por lo tanto lo encontraremos siempre repleto de gente y el aparcamiento completo. 
PELIGROSIDAD: Nula. 
TIPO DE RUTA: Senderismo.

MAPAS Y CROQUIS:


DESCRIPCIÓN:

En el centro urbano del Caserío de Chío está la plaza principal del pueblo, donde se levanta la Parroquia de San Juan Bautista, un templo creado en el año 1960 sobre el original del siglo XVII, gracias al esfuerzo de los vecinos de la zona y que alberga en su interior las imágenes más representativas del lugar, como son una de la Virgen de Nuestra Señora de la Paz y otra de San Juan Bautista. 

Parroquia de S. Juan Bautista en Chío (Izq.).

Por la Calle San Juan Bautista iniciaremos la ruta haciendo un recorrido urbano que pasa junto a una fuente pública originaria del año 1902 que es la fecha en que trajo el abasto público de agua al caserío; luego conectamos con la Calle Évora Franquis por la que andaremos en descenso hasta que en pocos metros veamos por nuestra derecha la Calle Pino del Aire que asciende entre las viviendas desembocando poco después y junto a un Centro Cultural, en la carretera TF-82. 

  

Inicio del SL-TF-201.

Justo enfrente, cruzando dicha vía y al lado de un supermercado, continúa la Calle Paseo de los Indianos que sube asfaltada y bordeada por un murete de piedra seca que delimita unas huertas; más adelante sigue muy pedregosa, terminando en pocos metros en la carretera de Chío, la TF-38. Cruzamos y vemos a nuestra derecha como se inicia el SL-TF-201 que se dirige al Caserío de Arguayo, como así lo indica un panel informativo y su correspondiente señal de dirección; a la derecha remonta un paso estrecho junto a la Cueva de los Picachos que da acceso al Camino de la Ladera o también llamado Camino Morro de las Arenas. 

 

Caserío de Chío desde el inicio de la ruta.

Es un camino ancho, delimitado por un muro de piedra volcánica y con firme muy pedregoso que asciende por Los Picachos entre Magarzas (Argyranthemum gracile), Matorriscos (Lavandula canariensis), Balangos (Avena canariensis), algunas Tabaibas (Euphorbia lamarckii), Bejeques Punteros (Aeonium urbicum), Corazoncillos (Lotus campylocladus), etc. También crecen algunos Pinos Canarios (Pinus canariensis) aislados y Almendros en viejas huertas abandonadas. 

 

 

 
Bejeques Punteros (Aeonium urbicum) (Dcha.).

A medida que avanzamos veremos el Caserío de Chío en primer plano y en todo su esplendor, una imagen bastante panorámica que también incluye parte de la costa del municipio de Guía de Isora; un poco más adelante nos encontraremos con el firme un poco más degradado y con muchas piedras sueltas, que continúa ascendiendo con un desnivel mucho más acusado discurriendo muy sinuoso entre unas huertas donde crecen algunos Almendros; hay algunos pequeños tramos empedrados y una población muy numerosa de Bejeques Punteros (Aeonium urbicum), que comparten espacio con Escobones (Chamaecytisus proliferus), Magarzas (Argyranthemum gracile), Matorriscos (Lavandula canariensis) y Tabaibas (Euphorbia lamarckii), entre muchas otras especies. 

 
Tramos empedrados.

  
Desvío a la izquierda sin salida (Izq.).


A continuación un canal que lleva agua cruza perpendicularmente el sentido del camino y se inicia por nuestra izquierda una senda que cruza un barranquillo y continúa paralela al conducto; después de ignorar esta bifurcación continuaremos en ascenso por una pequeña zona empedrada donde los Corazoncillos (Lotus campylocladus) y alguna Magarza (Argyranthemum gracile), abundan tanto en el interior de la caja del camino, como en los límites exteriores del mismo. 

  

 


Luego, sin parar de ascender seguiremos entre muretes de piedra seca que definen el trayecto, hasta encontrarnos con el paso de otra canalización; después continúa un largo trecho con firme muy pedregoso e igualmente marcado entre muros de piedra seca que continúa avanzando bajo el pinar, hasta que veamos un inapreciable desvío a la izquierda que opcionalmente podremos tomar, que remonta y sigue su curso paralelo a la pista entre muros de piedra que lo definen, terminando poco después en la misma vía de tierra, donde hay una valla de hierro puesta para impedir el paso de vehículos. 

 

Desvío a la izquierda por el camino original.

 
Valla de hierro.

Seguidamente continuaremos andando en fuerte ascenso hasta llegar a la Pista Forestal Canal de Vergara, por donde discurre paralelo el Canal de Vergara; hay una señal de indicación perteneciente a la red de rutas para bicicletas y caballos (BC) puesta en marcha por el Cabildo de Tenerife recientemente, dicha ruta está enumerada como BC-3 y empieza en la carretera TF-38 por la Pista Forestal de Fife, pasando por la Cuevas Grandes de Chío y terminando unos nueve kilómetros después cerca de la Cueva de los Pájaros en la misma carretera. 

 
Pista Forestal Canal de Vergara.

Opcionalmente y si nos pica la curiosidad, podemos continuar hacia la derecha y luego por la Pista Forestal de Fife hasta las Cuevas de Chío, que aunque estén cerradas al público, podemos admirar la grandiosidad de su entrada y un entorno boscoso de inmejorables paisajes.

Cueva Grande de Chío.


De nuevo en nuestra ruta, cruzaremos la pista forestal y continuaremos dejando atrás el Canal de Vergara por un estrecho sendero que se abre paso muy pedregoso y que desemboca enseguida en una vieja pista forestal; luego hacia la derecha veremos cómo se abre paso entre el pinar y va remontando suavemente por la zona conocida como Portillo del Rastrojo, bastante sinuoso y con firme algo degradado y agreste. 

  
Canal de Vergara.

  
Sendero por el Portillo del Rastrojo.

Dicha senda discurre marcada en el terreno y en ocasiones delimitada por una hilera de piedras que, sin parar de ascender, se convierte en un amable y pintoresco recorrido que avanza bajo un imponente pinar que crece en un entorno eminentemente volcánico donde abundan grandes laderas y remontes de todo tipo de material procedente de distintos procesos eruptivos como diques rocosos, bombas volcánicas, etc. 

 
Pinar poblando un entorno volcánico.
  

El firme por el que iremos andando es mixto, formado por algunas zonas pedregosas y otras más compactas, al igual que subidas más acusadas y resbaladizas frente a otros tramos más suaves; todo ello en un terreno muy árido donde solo crecen Corazoncillos (Lotus campylocladus), algunos ejemplares ocasionales de Tomillo de Monte (Micromeria hyssopifolia) y algún Verode (Kleinia neriifolia) aislado. 

Sendero perfectamente marcado.
Restos de un Pozo de nieve (Dcha.).

Más adelante veremos un cruce de caminos que ignoraremos, ya que por la izquierda desciende uno muy perdedor que se dirige hacia la Pista Canal de Vergara de nuevo. Seguiremos de frente y veremos dos opciones que van a terminar unos metros después en la misma vieja pista forestal; nosotros continuaremos por la derecha para desembocar enseguida cerca de los restos de un viejo Pozo de Nieve que veremos junto al camino; después seguimos a la derecha y de nuevo a la izquierda remontando en zigzag cruzando otra vía de tierra y terminando en la carretera TF-38, entre los kilómetros 18 y 19, donde veremos al borde de la misma la amplia entrada a un tubo volcánico, es la Cueva de los Pájaros y no conviene adentrarse ni un metro ya que se observa muy frágil y con bastantes desprendimientos. 

 

 
 Cueva de los Pájaros.

A unos metros de distancia hacia la izquierda y en la misma carretera veremos el inicio de un sendero marcado por una hilera de piedras que asciende suavemente y se va internando poco a poco en el pinar donde abunda una población muy interesante de Corazoncillos (Lotus campylocladus); hay muchos tramos bastante degradados, sobre todo cuando remontan bruscamente, avanzando entre piedras de gran tamaño y raíces de los árboles cercanos que han quedado a la vista. 

  
Población muy numerosa de Corazoncillos.
Sendero marcado.
No habrá nunca posibilidad de pérdida del camino ya que este transita suficientemente marcado, incluso delimitado entre líneas de rocas; el recorrido se hace muy atractivo y discurre agradablemente entre remontes suaves y bajadas suaves, bajo un precioso bosque de Pino Canario (Pinus canariensis) que crece mayoritariamente en terreno volcánico. 


  

Más adelante y después de rebasar un tramo de tierra suelta bastante resbaladiza y habiendo recorrido un largo trecho sin dejar de hacerlo en ascenso, llegaremos al Natero de los Cochinos, un amplio llano que alberga una población inmensa de Corazoncillos (Lotus campylocladus) donde confluye el SL-TF-203 por nuestra derecha y el Camino de la Vega que se dirige por nuestra izquierda ascendiendo por una loma con firme volcánico en dirección a la carretera TF-38, cerca del Parque Recreativo de Chío o de los Arenales. 

 
 Natero de los Cochinos.

 
SL-TF-203
 

Nuestra ruta continúa de frente y haciendo caso de las marcas de continuidad del SL; es un camino muy ancho que se va abriendo paso entre marcas hechas con mojones y que avanza muy cómodo cruzando dicha llanada; después sigue ascendiendo suavemente y algo sinuoso por una suave ladera siempre perfectamente marcado y con firme arenoso, aunque combinado con pequeños tramos algo pedregosos. 

  
Vista de Pico Viejo (Dcha.).
Pista forestal de acceso al Parque Recreativo.

Continuaremos luego el ascenso casi campo a través, guiándonos por alguna señal ocasional del SL teniendo a la vista las laderas de Pico Viejo (3125 m.) que se asoma entre el escaso pinar que nos rodea; en un momento determinado nos encontraremos con un poste con señales del SL que nos indica la dirección a seguir hacia el parque recreativo por una pista forestal que avanza algo pedregosa por la zona conocida como Llano Grande y entre la zona de acampada del parque. 

 

Montaña Cascajo. 

El recorrido siguiente es continuar por dicha pista unos setecientos metros, que progresa en suave ascenso hasta llegar a la zona recreativa que se encuentra rodeada de algunos conos volcánicos, como la Montaña del Cascajo (1763 m.) y la Montaña de los Guirres (1456 m.), al igual que de las lenguas de lava procedentes de las erupciones de otras más alejadas como Montaña Samara (1936 m.) y Montaña Reventada (2231 m.), ambas situadas cerca de las faldas de Pico Viejo (3125 m.); este espacio está formado por un espacio boscoso con numerosos elementos de ocio desperdigados por una amplia zona. 

 
Señalización del SL-TF-203 en el P.R. de Los arenales.

El final del recorrido es en el aparcamiento donde hay un panel informativo del SL-TF-203, que tiene acceso directo a la carretera TF-38, entre los kilómetros 12 y 13 y donde daremos por finalizada la ruta. 



© Texto y fotografías de Francisco Fariña 



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