miércoles, 11 de abril de 2012

VÍA FERRATA "LA GUAGUA"

VÍA FERRATA
"LA GUAGUA"

Este tipo de itinerarios están construidos para progresar por paredes verticales y pasillos muy expuestos equipados con elementos artificiales, como escalones de hierro y cadenas de agarre. El usuario debe de estar asegurado en todo momento por un “Cable de Vida” dispuesto en todo el recorrido, por lo tanto es necesario tener conocimientos técnicos de progresión por este tipo de vías, así como estar debidamente equipado con los elementos de seguridad exigidos para tal fin. La siguiente descripción es simplemente informativa y no pretende ser una guía exacta del recorrido, cada cual actúa bajo su propia responsabilidad.


FICHA TÉCNICA:

TÉRMINO MUNICIPAL: Agaete (Gran Canaria).
APROXIMACIÓN: En coche desde Agaete tomaremos la carretera del valle, la GC-231 que se dirige hacia Los Berrazales. En un momento determinado veremos una bifurcación que se desvía a la derecha con una señal que dice San Pedro; cuando estemos en el centro urbano, buscaremos el comienzo del Camino Real de Tamadaba, que está señalizado.
TIEMPO DE APROXIMACIÓN: 35 Minutos.
LONGITUD DE LA VÍA: Aproximadamente 1 Km.
TIEMPO EMPLEADO EN LA VÍA: 5,30 a 6 Horas, dependiendo del número de personas que compongan el grupo.
REGRESO: Por la Presa de la Hoya y el Camino de la Rama.
TIEMPO DE REGRESO: 1,30 a 2 Horas.
EQUIPAMIENTO: Grapas de hierro muy bien colocadas; Dos escalinatas de hierro; Cable de vida en todo el recorrido, menos en el acceso al puente tibetano; Un puente tibetano; Algunas cadenas para ayudar a remontar; Cable de vida en los pasillos horizontales. La Vía Ferrata está señalizada con marcas de color amarillo y una vez terminada, se deben seguir dichas señales hasta el camino de regreso.
EQUIPO IMPRESCINDIBLE: Casco, Guantes; Disipador de energía indispensable; Baga de anclaje; Baga de anclaje corta para descansar en la pared si es necesario; Ocho o descendedor y una cuerda de emergencia pequeña (30m.).
RECOMENDACIONES: Llevar bastante agua, barritas o gel energético y algo de comida. No es recomendable ir un grupo muy numeroso porque puede hacerse larga. No subestimar el recorrido, tiene algunos pasos técnicos, otros muy expuestos y verticales bastantes largos. Cuidado en el fonil de acceso al puente tibetano.
TIPO DE RUTA: Vía Ferrata.

CARTOGRAFÍA

DESCRIPCIÓN DEL ACCESO:

Camino Real de Tamadaba (d).

En el Barrio de San Pedro, tomaremos la Calle de los Romeros que asciende después de encontrarnos una señal que indica el Camino Real de Tamadaba; el sendero es evidente y discurre en fuerte pendiente hacia el Parque Natural de Tamadaba, como así señala una indicación que nos encontraremos en las últimas casas y que muestra la dirección hacia el municipio limítrofe de Artenara. Continúa después en zigzag entre Piteras (Agave americana), Pencones (Opuntia maxima) y unos ejemplares enormes de Eucaliptus (Eucalyptus globulus) por firme bastante arenoso. Mas adelante nos encontraremos los restos de lo que fue una antigua era de trilla y luego seguiremos ascendiendo por el Lomo de los Balos, bordeando el cauce del Barranco del Ingenio, con impresionantes vistas de los majestuosos riscos que componen el límite del macizo del Parque Natural de Tamadaba. Poco tiempo después, cuando el sendero llanea, pasaremos junto a dos Palmeras (Phoenix canariensis) que crecen juntas y luego, después de una cansada subida y mas adelante en una curva del camino donde nace una gran canal rocosa que se alza hacia los riscos de Tamadaba, está la Fuente de Las Goteras, una surgencia de agua que mana debajo de una gran roca desprendida; justo en este punto es el comienzo de la Vía Ferrata.

Lomo de los Balos.

DESCRIPCIÓN DE LA VÍA:

Comienza el primer paso en la misma Fuente de Las Goteras, donde una cadena facilita el paso por un estrecho hueco entre una gran piedra desprendida; inmediatamente después encontraremos una pequeña escalinata de hierro que nos da el acceso al primer murallón equipado con cable de vida, iremos progresando por pasos sencillos con poco desnivel donde nos encontraremos además un par de remontes verticales de mediana dificultad. Luego un pasillo horizontal en suave ascenso y muy expuesto, nos lleva a una repisa con techo donde hay una fuente natural de agua y una escalinata suspendida y extremadamente expuesta que da paso a una vertical muy vertiginosa que termina en una repisa, luego un pasillo estrecho hacia la derecha nos lleva a otra pared igualmente vertical que finaliza en un amplio espacio llano cubierto de Helechos (Cystopteris fragilis) bajo un techo de roca, con vistas panorámicas de todo el Valle de Agaete, un lugar ideal para un descanso.


Primeros tramos.
 

Luego, horizontalmente iremos progresando por zona rocosa hasta encontrarnos una nueva pared vertical que da acceso a un nuevo pasillo por el cual avanzaremos hasta el final, donde reiteradamente hay otro paso vertical que, como anteriormente, termina en otro pasadizo horizontal; hacia la derecha veremos el cable de vida que discurre por un paso estrecho y expuesto que desciende hacia un “fonil” o hueco en la roca, que da acceso a un nivel inferior y con ello a la zona del puente tibetano; precaución al bajar porque las grapas están colocadas bastante lejos. Una vez en un pasadizo hay un paso vertical a nuestra izquierda que asciende al inicio del puente tibetano; cruzado éste, regresaremos al pasillo anterior para acometer de nuevo varios pasos muy verticales y bastante técnicos, a la vez que gratificantes, ya que las vistas son espectaculares.

Grapas de hierro y "Cable de Vida" en una vertical.

Cuando parece que termina la vía, en una amplia repisa bajo la majestuosidad de los riscos de Tamadaba, continúa remontando hacia la derecha por un pasadizo rocoso; luego un pequeño tramo un poco desplomado y después varias paredes verticales que hacen disfrutar de este último tramo, a pesar del cansancio acumulado; esta última progresión acaba en una amplia y bella repisa donde daremos por finalizada la vía y donde podremos disfrutar del hermoso paisaje.

Riscos de Tamadaba.


Vertical.


Accediando a la escalera.

Paso de la escalera.

Vertical después de la escalera.


Descanso con vistas al Valle de Agaete.

Paredes de Tamadaba de colores extraños.

Valle de Agaete.

Pasillo horizontal.

Saliendo del fonil (d).

Acceso al puente tibetano.

Puente tibetano.

Esta repisa disfrutona parece el final, pero aún queda.

Pasos muy expuestos.

Tramos finales de la vía.

Final con el Valle de Agaete a nuestros pies.

DESCRIPCIÓN DEL REGRESO:

Una vez terminada la Vía Ferrata, encontraremos una suave y ascendente resbaladera entre los riscos y bajo el pinar, que en poco tiempo nos permite acceder al Parque Natural de Tamadaba y con este, al Pinar de Tamadaba; seguiremos caminando entre una jungla de Jaguarzos (Cistus monspeliensis) hasta encontrar un canal de agua en desuso por el cual andaremos hacia la derecha y que en poco tiempo nos dejará en la Presa de la Hoya, construida en el cauce del Barranquillo Los Ancones; la superaremos caminando sobre el ancho muro de cemento sobre la cual está construida, hasta encontrarnos poco después en el interior del pinar, donde hay una antigua pista que discurre bordeando la Montaña de las Presas (1081 m.) y que se cruza en un momento determinado con el Camino de la Rama, camino muy importante porque, además de utilizarse desde tiempos inmemoriales para el aprovechamiento forestal y la comunicación entre el Valle de Agaete y el resto de municipios del norte de la isla, también fue y es utilizado en la actualidad para ir a buscar al monte las ramas con las que se festeja la “Fiesta de la Rama”, una celebración ancestral muy arraigada en los habitantes del lugar.

Camino de la Rama.

Dicho sendero transcurre en continuo descenso hasta encontrarnos en una degollada en el Lomo del Laurelillo, un amplio balcón natural con vistas vertiginosas hacia el Valle de Agaete, destacando El Roque (250 m.) y el cauce del Barranco de Agaete, así como una parte muy amplia del noroeste de la isla. A partir de aquí continúa empedrado y con largos zigzag, bordeando una de las crestas rocosas que delimita el valle, hasta que más adelante nos encontremos en la Vuelta del Palomar, donde el sendero gira bruscamente a la derecha dejando atrás el Pico del Gavilán (821 m.). Sigue con firme arenoso bajo los imponentes roques y andenes de Tamadaba, hasta alcanzar la Degollada de Montaña Berbique, junto a una antigua y restaurada era de trilla y en la base de Montaña Berbique (648 m.); hay un cruce de caminos y un poste indicativo con señales del sendero que recorremos y otra señal que indica el camino a seguir hacia Agaete y el Puerto de las Nieves, por la izquierda.

Montaña Berbique.

La senda está muy erosionada debido al débil material volcánico del firme y ha sido reforzada con un empedrado nuevo; mas adelante y después de salvar varios tramos sinuosos y muy resbaladizos, pasaremos bajo un andén donde es posible observar un interesante paisaje etnográfico, son las Cuevas de Berbique, un conjunto de cavernas pertenecientes a un importante yacimiento arqueológico.


Panorámica del Valle de Agaete.
Cuevas de Berbique.
Camino de La Rama al regreso.

San Pedro, punto de inicio y final (d).

Continúa el sendero bastante deteriorado y muy resbaladizo y mas adelante, cuando se suaviza el desnivel que casi llanea, llegaremos al punto de inicio de la Vía Ferrata en la Fuente de Las Goteras, a partir de aquí solo tenemos que seguir el curso del sendero que finaliza en el Barrio de San Pedro, punto inicial de la ruta.


  
© Texto de Francisco Fariña
© Fotografías de Francisco Fariña y David García.

3 comentarios:

  1. Fantástica descripción de la vía y su entorno, con una información clara, detallada y unas muy buenas fotografías. Mis felicitaciones por el trabajo y por compartirlo, información así se agradece y mucho.

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  2. Una reseña ejemplar y digna de tener en cuenta
    Muy buen trabajo, se agradece.

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  3. Que asco!!!!!!!!!!!!!

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