lunes, 26 de octubre de 2015

SL-TF-151.2 - RUIGÓMEZ - MIRADOR DE LA ATALAYA


SL-TF-151.2 
RUÍGOMEZ – MIRADOR DE LA ATALAYA 
(Por el Casco histórico de El Tanque)



FICHA TÉCNICA:  

TÉRMINO MUNICIPAL: El Tanque. 
COMO LLEGAR: Al Caserío de Ruigómez llegaremos desde la autopista TF-5 conectando directamente con la carretera TF-82, que pasa por El Tanque Alto y se dirige a Santiago del Teide. 
COMIENZO: Iglesia de San Isidro en el Caserío de Ruigómez. 
FINAL: Mirador de La Atalaya. 
DIFICULTAD: Baja. 
DURACIÓN: 3 horas. 
LONGITUD: 6,4 km. 
PROVISIÓN DE AGUA: En la plaza del Caserío de Ruigómez hay un bar; En el entorno del ayuntamiento hay algunas tiendas, farmacia, gasolinera y todo tipo de servicios; En el núcleo urbano de El Tanque Bajo hay algún bar. 
LUGARES DE INTERÉS: Caserío de Ruigómez; Casa de Canales; Reserva Natural Especial del Chinyero; Casas de Barrio Nuevo; Ermita Nuestra Señora de Coromoto, El Tanque Alto; Casa de los Guzmanes; Casa de la Alhóndiga; Ermita de San Antonio de Padua y núcleo urbano de Tanque Bajo, declarado BIC; Mirador de la Atalaya. 
VENTAJAS: Ruta señalizada y homologada como SL-TF-151.2, variante del SL-TF-151 que hace una circular por el Caserío de Erjos. 
INCONVENIENTES: La señalización en algunos tramos es deficiente y la poca conservación del sendero por parte de los organismos en las partes más agrestes, es notoria y perjudicial para el usuario. 
PELIGROSIDAD: Ninguna digna de mención. 
TIPO DE RUTA: Senderismo.

CARTOGRAFÍA Y CROQUIS


DESCRIPCIÓN:

Plaza principal en el Caserío de Ruigómez (i).

Iniciamos la marcha en la plaza del Caserío de Ruigómez, donde está la Iglesia de San Isidro y centro neurálgico de la red de senderos del municipio de El Tanque; frente a dicha plaza y cruzando la carretera TF-82, seguiremos de frente hasta un cruce donde hay varias señales verticales de los distintos SL, donde seguiremos las indicaciones del SL-TF-151.2 que se dirige hacia el Tanque Bajo, donde se encuentra el núcleo principal, por lo tanto, el casco histórico del municipio de El Tanque. Iremos hacia la izquierda por el Camino del Morro, actualmente rotulado como Calle Santa Rosalía, que llanea junto a unas viejas casas canarias en estado de total abandono; esta vía continúa asfaltada y discurre entre huertas de cultivo, muchas de ellas abandonadas y atestadas de Helecheras (Diplazium caudatum) y otras cultivadas, conservando muchas de ellas los viejos muros de piedra seca que servían para delimitarlas. 

 
 Casa Canales.

Después de haber recorrido aproximadamente un kilómetro, nos encontramos una bifurcación con el Camino del Arrastradero y con el Camino de las Cancelas, ambos asfaltados y que debemos de ignorar para seguir de frente, siempre por asfalto, hasta llegar al final de la carretera y encontrarnos con una rotonda donde se encuentran las ruinas de la Casa de Canales, una antigua edificación propiedad de medianeros, que está totalmente abandonada y cubierta por numerosa vegetación, que alberga un ingenioso sistema de almacenamiento y recogida de agua y una antigua era de trilla; dicha construcción está dentro de los límites de la Reserva Natural Especial del Chinyero, un espacio natural protegido de unas 2.300 hectáreas que se compone de una serie de coladas lávicas correspondientes a la erupción histórica del Volcán Chinyero (1550 m.) en el año 1909.

 

Junto a esta casa hay una pista de tierra que es el Camino el Pico, que desciende prácticamente en línea recta y por las coladas del volcán, hacia el núcleo urbano de El Tanque; ignoramos ese recorrido y daremos la vuelta, dejando la casa a nuestra espalda para tomar por otra pista de tierra donde hay una tubería que discurre junto a la misma; por ella iremos en descenso entre una auténtica población de Hierba de San Jorge (Centranthus ruber), considerada invasora en Canarias, también podemos ver Codesos (Adenocarpus foliolosus), Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Tederas (Bituminaria bituminosa), etc. 



El firme es de tierra rojiza y discurre entre el mar de lava del citado volcán; en el malpaís crecen Pinos Canarios (Pinus canariensis) dispersos, que conviven con Pinos de Monterrey (Pinus radiata), entre las piedras cubiertas de líquenes. El firme es compuesto, tiene tramos de tierra compacta, otros de tierra suelta y otros muy agrestes, donde el avance se hace algo inestable; este último discurre más adelante, en la Hoya Tamaimo, donde podremos observar sobre unas viejas huertas abandonadas y atestadas de Helechos (Diplazium caudatum), las vistas panorámicas del valle, con el Lomo del Regatón cerrándolo por el norte que hace de límite natural con el municipio colindante de Los Silos; tendremos a la vista también el Caserío de Ruigómez y el núcleo urbano de El Tanque Alto. 

 
 Firme volcánico.

Continuaremos el camino girando a la derecha y llaneando con algunos remontes sin importancia y nos iremos internando paulatinamente en un frondoso bosque de Pinos Canarios (Pinus canariensis) sin dejar de descender por la pista, que la encontraremos en esta ocasión bastante pedregosa; entre el bosque es posible visualizar el Lomo Molino, finalización del SL-TF-151.3 y el Caserío de Ruigómez, desde donde comienza dicha ruta.

Recorrido dentro de la Reserva Natural.
Panorámica hacia El Tanque Alto.

El recorrido sigue su curso por el límite del espacio natural donde es posible observar algunas rocas de grandes dimensiones (bombas volcánicas), a nuestra derecha se extiende el mar de lava del Volcán Chinyero (1550 m.), cubierto de un terreno muy agreste y cubierto de Pinos de Monterrey (Pinus radiata) y Pinos Canarios (Pinus canariensis), donde también podemos observar como sobreviven en este espacio multitud de Batatillas (Davallia canariensis) que aprovechan la humedad del suelo cubierto de pinocho; a la izquierda se extiende el valle muy frondoso serpenteado por la carretera que circula entre el Caserío de Ruigómez. 

Casas de Barrio Nuevo.

Bordeando el camino crece también un denso Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea) acompañando al pinar, así como Granadillos (Hypericum canariense), Vinagreras (Rumex lunaria), etc; el trayecto sigue en descenso continuo hasta que lleguemos al asfalto, que se encuentra a pocos metros de Casas de Barrio Nuevo, primer núcleo urbano de la parte alta del municipio de El Tanque; giramos luego a la izquierda desviándonos de la vía e iremos por un estrecho paso que discurre junto al tanque de abastecimiento de agua del municipio y desembocaremos por unos escalones en la Calle Progreso, por la cual iremos descendiendo con increíbles vistas del pueblo. 

 Eras del Volcán.

Mientras avanzamos nos fijaremos a nuestra derecha en unas eras de trilla, concretamente son seis y están en perfecto estado de conservación, ya que se encuentran dentro del espacio protegido antes citado; durante los siglos XVII y XVIII estas tierras fueron cultivadas de cereales, debido a la precariedad que trajo una serie de acontecimientos económicos. En la próxima calle hacia la izquierda, se encuentra una pequeña y moderna Ermita consagrada a Nuestra señora de Coromoto, dentro de una pintoresca y bien cuidada plaza.

Ermita en Casas de Barrio Nuevo.

De regreso a nuestra ruta seguiremos en descenso para conectar con la Calle San Cayetano, donde hay un poste con señales del SL y que es continuación de la que vamos recorriendo; doscientos metros después, siguiendo la señalización, iremos a la derecha por la Calle Virgen del Pino, que termina haciendo un recorrido urbano, en la carretera TF-82 donde está el centro administrativo de El Tanque Alto. 

 
 Señalética del SL-TF-151.2
 

Hacia la derecha caminaremos por la acera, que pasa junto a la sede del Ayuntamiento y luego, cerca del edificio de la Policía Local, veremos un poste con indicaciones que nos obliga a girar a la izquierda y avanzar en descenso por una empinada senda que pasa junto a unas viviendas; una vez las hayamos rebasado, iremos por un tramo empedrado que desemboca enseguida en la Calle Alcalde Santiago Álvarez, por la que andaremos hacia la derecha y seguiremos de frente sin desviarnos en ninguna bifurcación. 

 Pequeño tramo empedrado.
  

Esta misma calle conecta por otro tramo empedrado de nuevo en asfalto, concretamente en la Calle Andrés Miranda Hernández que cruzaremos para dirigirnos por un tramo pedregoso donde hay un viejo calvario con tres cruces, hacia la misma calle donde se forma una curva muy cerrada; hacia la derecha, yendo por la misma calle, veremos en unos metros una señal del SL que indica la dirección a tomar por un sendero con firme pedregoso y con restos de lo que fue un empedrado; discurre entre algunos Pencones (Opuntia maxima), Vinagreras (Rumex lunaria), Tederas (Bituminaria bituminosa) y Zarzas (Rubus bollei), hacia un paso estrecho que va junto a un muro de unas huertas y que llanea con firme de tierra. 

 

En unos pocos metros dicho camino gira bruscamente a la izquierda y comienza a descender entre huertas de cultivo; nos cruzamos con una pista agrícola y una de las huertas vallada y seguimos nuestro recorrido algo tedioso ya que el paso es estrecho y casi taponado por la abundante vegetación. Luego un muro de piedra seca de poca altura nos servirá de referencia para no perder la senda; hay un acceso que ignoraremos hacia la izquierda que se dirige hacia la Casa de los Guzmanes, un inmueble situado en lo alto de un montículo, recientemente catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Sitio Etnológico, por ser una edificación típica canaria vinculada a la agricultura; tiene diversas estancias aún con mobiliario tradicional y una balconada en uno de sus costados dignas de una restauración, pero actualmente y pese a su protección, está totalmente abandonada y ruinosa.

 


El sendero continúa en descenso y pasa junto a unas eras de trilla, que apenas se distinguen por estar cubiertas de vegetación y que pertenecen a otra casa rural, situada cerca del camino y en completo abandono; luego sigue con algunos tramos empedrados, junto a unas tuberías de abastecimiento de agua y siempre nos guiaremos por los viejos muros de piedra seca que separaban el sendero de las huertas contiguas. 

 

Más abajo gira a la izquierda por El Brezo y bordea un muro de una vivienda para luego progresar por una rampa de cemento aledaña a una escalera, que termina enseguida en la Calle el Calvario; a la derecha y en unos cien metros, veremos La Casa de la Alhóndiga, edificio de planta rectangular, antiguo granero comunal y actualmente restaurado que alberga una era de trilla adosada; es Bien de Interés Cultural (BIC) y forma parte del conjunto arquitectónico del casco urbano catalogado como tal, aunque tenga un cartel de Centro de Visitantes está cerrado al público y en desuso.


La misma calle enlaza en unos metros con la Ermita de San Antonio de Padua, datada en 1540 y destruida en 1706 por la erupción del Volcán de Garachico y reedificada durante el siglo XVIII, albergando en su interior multitud de imágenes religiosas de los siglos XVI, XVII y XVIII, así como el Retablo del Altar Mayor del siglo XVIII; en el entorno destacan la Casa rectoral del siglo XIX, el edificio del antiguo ayuntamiento y la Casa de los Marteles, ambas originarias del siglo XVII y el citado edificio de La Alhóndiga; todo el conjunto conforma el núcleo originario del municipio de El Tanque y está catalogado, como hemos dicho anteriormente, BIC.

 
Ermita de San Antonio de Padua.

Después de una tranquila visita por el casco urbano, seguimos la ruta por la Calle Teleclub; enfrente de un supermercado y al otro lado de la calle podremos observar los restos de los muros de los que fue un estanque, que según la tradición oral, es el origen del municipio y el motivo de su denominación. 
 
Señalización hacia el Mirador de la Atalaya.

Después de haber recorrido unos cuatrocientos metros entre viviendas al margen de la carretera y vistas panorámicas de la costa de Garachico, llegaremos a una bifurcación con la Calle de la Atalaya que se desvía hacia la izquierda y por la que iremos en suave descenso entre algunas huertas de cultivo y un pequeño grupo de casas aisladas; llega un momento en que el pavimento está formado por un empedrado que zigzaguea unos ciento cincuenta metros para finalizar en el Mirador de la Atalaya. 

 Lavaderos y chorros de agua.
 Garachico desde el Mirador de la Atalaya.

En este espacio hay una edificación recubierta de piedra y en el exterior de la misma unos chorros de agua de una fuente pública y unos antiguos lavaderos restaurados, así como el acceso hacia una plataforma de madera que forma un mirador perfecto hacia la Villa y Puerto de Garachico, el cual se vislumbra en su totalidad, incluidos los ríos de lava que destruyeron en 1706 dicho lugar. Dicho mirador está situado dentro del Espacio Protegido de Acantilados de la Culata, un paraje de unas quinientas hectáreas que se extiende hasta los límites del municipio vecino de Icod de los Vinos, de gran valor paisajístico que combina valores naturales y rurales.




© Texto de Francisco Fariña
© Fotografías de Francisco Fariña y
    Ramón Hernández


No hay comentarios:

Publicar un comentario