viernes, 24 de marzo de 2017

RUTA 31 (P.N. DEL TEIDE) PARADOR NACIONAL - CUMBRES DE UCANCA


RUTA 31 
PARQUE NACIONAL DEL TEIDE
PARADOR NACIONAL - CUMBRES DE UCANCA



FICHA TÉCNICA

TÉRMINO MUNICIPAL: La Orotava.
COMO LLEGAR: El Parador Nacional del Teide está situado entre el punto kilométrico 46 y 47 de la carretera TF-21; tiene acceso esta vía tanto desde el municipio de La Orotava como del de Vilaflor.
COMIENZO: Parador Nacional del Teide.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Media - Alta.
DURACIÓN: 6 Horas.
LONGITUD: 14 Km (i/v).
PROVISIÓN DE AGUA: En el Parador Nacional del Teide.
LUGARES DE INTERÉS: 1.- Parador Nacional del Teide; 2.- Degollada de Ucanca; 3.- Todo el recorrido por el filo de las cañadas es de gran interés paisajístico; 4.- Sombrero de Chasna.
VENTAJAS: Ruta señalizada con el número 31 perteneciente al Parque Nacional del Teide, con conexiones con la RUTA 4, con el PR-TF-86 y con el GR-131 .
INCONVENIENTES: Es un recorrido de alta montaña y hay que tener en cuenta la forma física de cada uno, así como prever el regreso con horarios asequibles; esto no necesariamente será un inconveniente.
PELIGROSIDAD: Ninguna.

TIPO DE RUTA: Senderismo.

MAPAS Y CROQUIS:


DESCRIPCIÓN:

Parador Nacional del Teide.


El Parador Nacional está situado en la Cañada Blanca, junto al Centro de Visitantes de Cañada Blanca y la Ermita de las Nieves; es punto neurálgico donde confluyen directa e indirectamente casi todas las rutas que forman parte del parque. En uno de los estacionamientos podremos ver un panel informativo con información de la RUTA 4, del PR-TF-86 y del GR-131 en el inicio del sendero; esta vereda se interna por la cañada, alejándose de las instalaciones del parador, entre Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius), Hierba Pajonera (Descurainia bourgeauana) y Rosalillos de Cumbre (Pterocephalus lasiospermus) llaneando, con vistas impresionantes de Montaña Guajara (2715 m.) y los riscos característicos de la Cañada del Capricho, muy sinuosa y con firme muy marcado y terroso hacia la Pista de Siete Cañadas, por donde discurre el GR-131 hacia la Degollada de Guajara. 

Montaña Guajara (2715 m.).


Antes de llegar a la misma iremos bordeando un gran talud rocoso que pertenece a un frente de lava perteneciente a Montaña Majúa (2314 m.); una vez en la citada pista, seguiremos de frente ignorándola y haciendo caso a una señal que indica el inicio de la RUTA 31.



Cruzamos un pequeño barranquillo por un paso adoquinado y enseguida empezamos a remontar suavemente por una senda muy marcada, que discurre por un amplio espacio cubierto de vegetación característica de la zona, incluso acompañada de algunos Taginastes  Rojos (Echium wildpretii); el firme transcurre bastante pedregoso y más adelante continúa bordeando el cono volcánico Montaña de la Piedra (2226 m.), con su base cubierta de tosca de amplios matices de color ocre; a nuestra derecha veremos una degollada desde donde se extiende la majestuosa imagen del extenso Llano de Ucanca, enclavado bajo la cuerda montañosa que cierra el gigantesco circo de las cañadas por el sur, donde podemos ver cumbres como el Roque del Pinito (2426 m.), el Risco de la Magdalena (2327 m.), la zona de Boca Tauce, donde está la Casa de Juan Évora, así como los Roque de Chabao y Roque del Cedro (2167 m.). 

Señalización de la RUTA 31.


Continuamos la subida por la vereda muy marcada que discurre entre caos de rocas y bordeada de vegetación; el firme es algo pedregoso y en ocasiones reforzado con algún escalón de piedra, avanzando muy sinuoso y tomando altura con gran rapidez, dejándonos entrever a medida que tomamos altura, impresionantes panorámicas del Teide y el enorme valle que lo rodea. 

Montaña de la Piedra (izq.); camino de subida (dcha.).


Llano de Ucanca.

Al terminar la subida, nos topamos de frente con una pared rocosa de considerable altura y veremos como la dirección del sendero gira bruscamente a la derecha, progresando en continuo ascenso bajo la misma, aunque en esta ocasión más suavemente, es curioso ver un solitario Pino Canario (Pinus canariensis) que crece al bordedel camino; el firme es bastante pedregoso e inestable y discurre sobre una repisa que se ha formado por el continuo desprendimiento de rocas que ha formado una auténtica morrena que se precipita por nuestra derecha. Hay que tener mucha precaución en este paso cuando ha nevado, ya que es zona umbría y las placas de hielo son constantes. 



Al final de la pared el camino da un rodeo alejándose de ella para dejarnos unas vistas impresionantes de los Roques de García y La Catedral, además de todo el entorno del Parador Nacional; remonta luego entre el pedregal para desembocar en un pequeño tramo que va por una canal estrecha excavada en el firme y que nos deja en la Degollada de Ucanca, donde hay dos carteles de información, uno a la izquierda señalando la RUTA 15, Alto de Guajara, un sendero muy evidente que asciende bastante sinuoso por una pendiente rocosa cubierta de una nutrida población de Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius), en busca de una grieta natural situada en un talud rocoso que se eleva frente a nosotros, que da paso directamente a la cumbre de Montaña Guajara (2715 m.). 

Señalización en la Degollada de Ucanca.

Otra señal a nuestra derecha indica la RUTA 31 que es la que queremos recorrer y que comienza justo en la cabecera del Barranco Eris del Carnero, cauce que desciende entre suaves laderas, terminando en un pequeño valle donde hay un pinar y bajo el Risco del Colmenar (2266 m.) y el Roque del Encaje (2327 m.), donde se asienta un pequeño cono volcánico llamado El Mojón (2217 m.).

Cauce del Barranco Eris del Carnero.


Panorámica con el Teide, Pico Viejo, Montaña Blanca y Llano de Ucanca.

Una vereda estrecha avanza por una zona bastante árida bordeando una de las laderas pedregosas del barranco y bajo los riscos de Boca del Valle (2464 m.) con firme bastante compacto y algo expuesta; progresa más adelante con suaves bajadas y algunos remontes sin importancia entre ejemplares aislados de Pino Canario (Pinus canariensis), Rosalillos de Cumbre (Pterocephalus lasiospermus) y numerosas Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius). 


Bco. Eris del Carnero, Roque del Encaje y Risco del Colmenar.

En un momento determinado tendremos que subir unos escalones por una zona rocosa y estrecha que da paso a una cortada en el terreno con vistas al Teide (3718 m.), a los riscos colindantes de Montaña Guajara (2715 m.) y al valle que forma el Barranco Eris del Carnero. Luego descendemos con un moderado desnivel y mediante un paso algo resbaladizo por las faldas de un promontorio rocoso, hacia la zona denominada Los Chupaderos, una degollada con un amplio llano entre éste último y la Cumbre del Riachuelo (2414 m.) donde haremos una parada obligada para disfrutar del paisaje volcánico que rodea el entorno. 


Cara suroeste de Montaña Guajara (2715 m.).



El sendero vuelve a remontar por una suave ladera pedregosa y de nuevo desciende hacia otro collado, para más adelante volver a ascender hacia una elevación rocosa donde poder disfrutar de nuevo de las vistas del parque nacional; nos encontraremos luego un llano por donde discurre la senda y donde nacen algunos Pinos Canarios (Pinus canariensis), cerca de unas rocas de grande dimensiones; en este punto es también recomendable hacer una parada para disfrutar del paisaje.




Luego asciende por un tramo muy rocoso donde el sendero desaparece, teniendo que intuirlo a base de buscar alguna señal oficial de la ruta; hay una escalera de piedra mimetizada en el entorno que va ascendiendo abriéndose paso entre las grandes rocas donde crece libremente algún ejemplar aislado de Cedro Canario (Juniperus cedrus) y que desemboca poco después en un zigzagueante camino estrecho que termina de nuevo en otra zona llana; a partir de aquí, discurre avanzando entre numerosas Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius) por encima de la Mesa de Ucanca, una amplia área de terreno que termina en el Risco del Colmenar y el Risco de la Mesa, en lo alto del valle del Barranco Eris del Carnero. 



Teide (3718 m) y Montaña Guajara (2715 m.).

Un agradable paseo nos va llevando por el filo de la cuerda montañosa que rodea Las Cañadas a la altura del Andén del Manzanero, con la imagen omnipresente del Teide (3718 m.) y va avanzando con firme bastante compacto y cómodo de caminar; podemos acercarnos al borde en casi todo el recorrido para disfrutar del paisaje del Parque Nacional. 

Llano de Ucanca.

Camina luego superando varias cabeceras de diferentes barranquillos que se precipitan por la zona llamada Risco Atravesado, para luego girar bruscamente a la izquierda y descender repentinamente mediante un sendero muy sinuoso y algo descompuesto que discurre entre una inmensa población de Taginastes Rojos (Echium wildpretii), que crecen acompañados de Alhelies del Teide (Erysimum scoparium), Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus) y en menor medida, algunas Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius) aisladas. 



Continúa su curso bordeando algunos barranquillos secundarios que desembocan en uno principal en las faldas del Sombrero de Chasna (2405 m.), el cual se nos hace presente a nuestra vista; desde este punto y avanzando por el sendero, también disfrutamos de una magnífica panorámica de buena parte de la costa sur de la isla, pudiendo distinguir el núcleo urbano de Vilaflor, en las medianías; la Reserva Natural Especial de Montaña Roja en la zona turística de El Médano, que está situada cerca y también visible Monumento Natural de Montaña Pelada, pasando por el Monumento Natural de Roque de Jama en Valle San Lorenzo y terminando en la Reserva Natural Especial de Barranco del Infierno, donde destacan el Roque del Conde (1001 m.) y la Pica de Imoque (1108 m.). 



Algunos ejemplares de Taginastes Rojos (izq.).


Seguimos adelante bordeando las laderas pertenecientes al lugar denominado Hoyo del Gato por una senda llana y bastante compacta, entre poblaciones más o menos abundantes y aisladas unas de otras, de Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius) y unos pocos ejemplares, por no decir uno solo, de Cedro Canario (Juniperus cedrus) que crece en un andén impracticable. 


Sombrero de Chasna.

El trayecto continúa ahora en suave ascenso con algún remonte más empinado, terminando poco después en una degollada que se asoma al valle de Las Cañadas por encima del llamado Andén del Gato y con unas impresionantes vistas; ascenderemos luego rodeando un promontorio rocoso y culminándolo más tarde justo sobre la cabecera del Barranco del Traste; mas a la derecha de este se eleva impresionante el llamado Sombrero de Chasna, que se eleva a unos 2405 metros de altitud, llamándonos poderosamente la atención su forma de seta gigante.


El recorrido ahora empieza a descender bordeando el filo del acantilado, encontrándonos poco después con una bifurcación a la izquierda que se dirige, por una senda marcada sinuosa en el terreno, a coronar el Sombrero de Chasna; después de pasar de largo dicho cruce, el sendero sigue su curso zigzagueando entre un mar de piedras esparcidas por todo el territorio que nos rodea y continuamente bordeando el filo de las cañadas, donde la imagen del Teide (3718 m.) y el valle que lo rodea a la altura del Lomo Corto y Lomo Grande, es permanente; pasamos luego al lado de una población bastante aislada de Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius) y después cruzaremos un pequeño barranquillo para continuar descendiendo alejándonos del borde de la cañada, hasta encontrar una bifurcación con una señal de la RUTA 31 que sigue de frente; a la derecha continua una vereda estrecha que se pierde en la lejanía, entre un caos de rocas y que no debemos seguir, se dirige por el filo hacia el Roque Bermejo (2465 m.) y Roque del Almendro (2517 m.). 


Ahora iniciamos un descenso algo caótico y muy resbaladizo al estar el firme muy blando, suelto y pedregoso; discurre por las faldas de un cono volcánico que se eleva en las inmediaciones del Sombrero Chico de Pegueros (2394 m). Por la base de este último seguiremos luego avanzando en continuo descenso después de haber cruzado un pequeño barranquillo, donde veremos la imagen del Sombrero de Chasna (2405 m.) desde otra perspectiva; el sendero continúa muy pedregoso y se va internando poco a poco en un bosque de Pino Canario (Pinus canariensis) bastante escaso y discurriendo por el Lomo de Pegueros; luego se suaviza un poco el desnivel y transcurre con firme bastante cómodo y compacto por una vereda muy evidente ya que se encuentra marcada mediante una hilera de piedras bordeando la misma. 

Sombrero de Chasna.

Roque del Almendro y Roque Bermejo (izp.).

En algunas ocasiones el pinar nos deja entrever por nuestra derecha, la trasera del Roque del Almendro (2517 m.) y de Roque Bermejo (2465 m.), al igual que la silueta clara de la isla de La Gomera, más allá del océano. Por el Lomo de Pegueros, que es por el que vamos descendiendo, se termina la RUTA 31 y buscaremos una bifurcación hacia la izquierda que nos acerca paulatinamente, después de haber cruzado el cauce del Barranco el Agua Pegueros, al sendero que viene de la zona de Fuente Fría y el Parque Recreativo de Las Lajas y que encontraremos en un punto determinado para continuar ascendiendo por el mismo, que es la ruta del Sombrero de Chasna


Senda de subida al Sombrero de Chasna (izq.).

Asciende muy pedregosa por el borde del barranco, entre una población muy numerosa de Retamas del Teide (Spartocytisus supranubius), donde podemos ver también Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus), Rosalillos de Cumbre (Pterocephalus lasiospermus), Alhelíes del Teide (Erysimum scoparium) y algunos ejemplares aislados de Pino Canario (Pinus canariensis); más adelante una superficie rocosa se presenta en el firme y avanza zigzagueando entre algunas formaciones rocosas curiosas y continúa luego bordeando la base del Sombrero de Chasna. 

Conexión con el sendero del filo al regreso.

Enseguida llegaremos a un cruce de caminos; a la derecha discurre llaneando una senda muy evidente, que mas adelante asciende en busca de la cima del Sombrero de Chasna y a la izquierda será por dónde iremos para conectar con el sendero que anteriormente estábamos siguiendo por el filo de la cuerda montañosa que rodea el llamado circo de las cañadas. Esta vereda asciende suavemente entre un mar de piedras hasta conectar con dicho camino; a partir de ese punto de conexión, iremos a la derecha y desandaremos todo el recorrido, que es bastante largo, hasta terminar en el mismo lugar donde iniciamos la ruta, que será en el Parador Nacional del Teide.



© Texto y fotografías de Francisco Fariña




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