jueves, 9 de noviembre de 2017

ERJOS - CASAS DE LA CUMBRE - ERJOS (Por el PR-TF-51, el PR-TF-56 y regreso por los Altos del Reventón)


ERJOS - CASAS DE LA CUMBRE - ERJOS
(Por el PR-TF-51, el PR-TF-56 y regreso por los Altos del Reventón)


FICHA TÉCNICA:  

TÉRMINO MUNICIPAL: Los Silos y El Tanque.
COMO LLEGAR: La autopista TF-5 termina en el núcleo urbano de El Tanque, donde se inicia la carretera TF-82 que nos lleva directamente, después de pasar por la población de Ruigómez, hasta el Caserío de Erjos, situado entre los kilómetros 15 y 16.
COMIENZO: Caserío de Erjos.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Baja.
DURACIÓN: 4 horas.
LONGITUD: 9,3 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: En el Caserío de Erjos hay varios bares y restaurantes.
LUGARES DE INTERÉS: Caserío de Erjos y Parroquia de la Sagrada Familia; Charcas de Erjos; Pista de acceso a Los Topos de la Mesa con vistas panorámicas; Casas de la Cumbre; Altos del Reventón.
VENTAJAS: Sendero de alto valor paisajístico, tanto en el interior del Monte del Agua como en los diferentes asomaderos naturales que ofrece la ruta.
INCONVENIENTES: Ninguno.
PELIGROSIDAD: Nula.
TIPO DE RUTA: Senderismo.
 

Charcas de Erjos.
CARTOGRAFÍA



DESCRIPCIÓN:

El inicio de esta ruta es en el Caserío de Erjos, en el mismo punto citado en la ruta Erjos - Monte del Agua - Erjos, donde hay un poste con información de diferentes senderos de pequeño recorrido homologados; en esta ocasión haremos caso de la señalización referente al PR-TF-51 que empieza en el pueblo de San José de los Llanos y termina en la Punta de Teno. 

 Parroquia de la Sagrada Familia en Erjos (izq.).

PR-TF-51

Desde la Parroquia de la Sagrada Familia caminamos por la Calle las Cruces y nos dirigimos a cruzar la cabecera del Barranco de los Dornajos, que presenta un cauce casi imperceptible después de haber descendido unos metros por un camino bastante degradado que presenta mínimos restos de empedrado y que nos deja en el mismo cauce; en este punto hay otro poste con varias señales, a la derecha se desvía el PR-TF-52 y el PR-TF-54 hacia el Monte del Agua y de frente sigue nuestro recorrido por el PR-TF-51 hacia Cumbre de Bolico y Punta de Teno. 

PR-TF-51

Abordamos un camino ancho, que discurre llaneando y algo sinuoso entre los muros de piedra seca pertenecientes a las huertas de cultivo que bordean el mismo, de donde cuelgan gran cantidad de Zarzas (Rubus bollei); llegaremos después a una bifurcación donde hay un cuarto de aperos y por donde se cruza perpendicularmente a nuestro andar la Pista Monte del Agua, que se dirige por nuestra derecha hacia dicho espacio natural. 


PR-TF-51

De frente continuamos de nuevo entre muros de piedra seca atestados de Zarzas (Rubus bollei) por la zona conocida como Era de los Brezos, desembocando poco después, entre un frondoso Cañaveral (Arundo donax) donde también crecen algunas Palmeras Canarias (Phoenix canariensis) y gran cantidad de Pencones (Opuntia maxima), en el llamado Camino del Guanche, una pista de tierra por donde discurre el Camino Real del Norte que se dirige por nuestra izquierda al núcleo urbano de El Tanque y que se origina en el de Santiago del Teide.  

 
Charcas de Erjos.


Camino Real del Norte a su paso por las Charcas de Erjos.

La ruta continúa por esta pista hacia la derecha y pasa más adelante junto a Las Charcas de Erjos, un entorno natural situado en la zona conocida como Lomo Blanco, originado a partir de las oquedades creadas por la mano del hombre al extraer material de la zona para uso agrícola; estas han quedado a expensas de las lluvias que por esta zona suelen ser abundantes y a causa de la acumulación de agua en las mismas, se han formado humedales que se conservan llenos casi todo el año; es lugar ideal para la observación de aves, tanto autóctonas como migratorias, que aprovechan el lugar para reponer y descansar de sus largas rutas migratorias entre el continente Africano y Europa.

PR-TF-51

Enseguida veremos una desviación señalizada a la derecha que abandona el Camino del Guanche y que camina en forma de pista de tierra entre un pasillo vegetal que bordea los humedales y que va ascendiendo paulatinamente hasta encontrar un cruce de pistas, la de la derecha es el camino que utilizaremos para el regreso y de frente continuamos la marcha por el PR mediante un firme de tierra algo degradado, que avanza por la Hoya de los Linos hasta conectar con una vereda marcada por un murete de piedra seca rodeada de multitud de viejas huertas de cultivo; luego, comienza a ascender suavemente con firme de tierra hasta que un poco más adelante eleva su desnivel, encontrándonos en el firme con restos de empedrado y el muro delimitador con mucha más altura. 

 
PR-TF-51

Luego gira bruscamente a la derecha sobre el cauce de unos pequeños barranquillos que nacen en las lomas colindantes llamadas Los Arguayeros y continúa su ascenso sin parar entre un frondoso Brezal (Erica arborea), donde es posible observar también en forma de sotobosque, Cerrajones (Sonchus acaulis), Escobones (Chamaecytisus proliferus), Codesos (Adenocarpus foliolosus) y Zarzas (Rubus bollei). 


La superficie del camino está muy erosionada y se nos presenta más pedregoso, continuando más despejado de vegetación y ofreciéndonos vistas panorámicas del valle, donde destacan las Charcas de Erjos y el Caserío del mismo nombre, así como la inconfundible silueta del Teide (3718 m.) con su inseparable Pico Viejo (3130 m.) y la Montaña de Bilma (1369 m.), entre otros conos volcánicos igual de importantes, como lo es el Chinyero (1551 m.). La vereda sigue zigzagueando y termina mediante unos escalones de madera dispuestos a propósito para evitar el deterioro del paso, en la pista asfaltada de acceso a Los Topos de la Mesa (1343 m.), donde hay dispuestas varias edificaciones con antenas de telecomunicación.


Pista de acceso a Los Topos de la Mesa.

Seguimos hacia la derecha, ignorando como continúa el PR-TF-51 de frente por una pista forestal que rodea la citada cumbre, no sin antes reparar en las magníficas vistas que hay desde este punto hacia el Valle de Santiago del Teide, destacando la cuerda montañosa que se precipita hacia la costa del municipio donde son evidentes el Morro de Cherfe (1067 m.) y Los Roquillos (1125 m.), así como el Roque Arguayo (1061 m.), que cierra dicho valle por la zona sur. 

 

Continuamos nuestra ruta por la pista de asfalto hacia la derecha, ascendiendo suavemente con vistas también panorámicas hacia la parte contraria que es el Valle de Erjos; nos vamos internando poco a poco en un bosque de Pino Canario (Pinus canariensis), donde también una población muy numerosa de Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Codesos (Adenocarpus foliolosus) cuelgan del talud rocoso que bordea el recorrido. Transcurre rodeando la montaña hasta llegar a un punto más alto, en la Degollada de la Florida, donde hay una bifurcación; mientras la vía de asfalto continua de frente, por nuestra derecha hay una pista de tierra cerrada al tráfico rodado por una cancela de hierro la cual traspasaremos por un paso lateral.



Se inician en este punto varias opciones, una es hacia la derecha por una pista forestal que se interna hacia el Monte del Agua, otra es una vereda que asciende hasta Piedras Altas (1274 m.) para descender luego hacia los Altos del Reventón y La Quebrada y la última elección, por la que nosotros iremos, es por otra pista forestal que camina llaneando entre un bosque de laurisilva donde crecen, aparte del característico Fayal – Brezal (Myrica faya y Erica arborea) que bordea el monte, algunos ejemplares de Loros (Laurus azorica), Acebiños (Ilex canariensis), Follaos (Viburnum rigidum), Viñátigos (Persea indica), acompañados todos ellos de un sotobosque de Crestagallos (Isoplexis canariensis), Malfuradas (Hypericum grandifolium), Bicácaros (Canarina canariensis), Helecheras (Pteridium aquilinum), Chagorros (Sideritis macrostachys), Tomillo de Monte (Micromeria hyssopifolia) y un largo etcétera de especies que hacen de este ecosistema algo único.

 

 Fortaleza de Masca y la Isla de La Gomera en el horizonte.

La ruta sigue su curso llaneando por dicha pista, que nos ofrece un firme muy compacto, aunque tiene algunos tramos más pedregosos sin revertir ningún tipo de peligrosidad; en un momento determinado y casi sin esperarlo, el paisaje se extiende grandioso ante nuestros ojos en un amplio claro del monte, donde es posible ver la Cumbre de Bolico (1176 m.) y la cuerda montañosa formada por la Cumbre de Masca o Morro de Antón Díaz (1058 m.) y la Cumbre del Carrizal o Pico de Martín Báez (909 m.), terminando en la Cumbre de Baracán (1003 m). Otra cresta montañosa que podemos distinguir es la que bordea el Barranco de Masca, donde es notoria la cúspide de La Fortaleza de Masca (909 m.) y en la otra vertiente la Cabezada de Guergues (1032 m.) y para rematar, la silueta de la Isla de La Gomera en el horizonte del Océano Atlántico.


PR-TF-51

Continuamos un poco más adelante abandonando la pista forestal y conectando mediante un paso resbaladizo de nuevo con el PR-TF-51, que viene desde Erjos y que abandonamos cuando pisamos anteriormente la vía de asfalto, pudiendo ver desde este punto el recorrido del mismo que camina por la Degollada de la Mesa, entre el Risco Verde (1312 m.) y la Cruz de Gala o Topos de la Mesa (1343 m.). 



Señalización en Casas de la Cumbre.

Casas de la Cumbre y antigua era.

Una vez en el sendero, iremos a la derecha entre Retamas Blancas (Retama rhodorhizoides), Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Codesos (Adenocarpus foliolosus) pisando en un firme algo irregular que se introduce luego en un pequeño Brezal (Erica arborea) que zigzaguea descendiendo hasta llegar a un amplio descampado donde confluyen varios PR homologados, como así lo indica un poste señalizador. Este entorno está situado bajo la Cumbre de Bolico (1176 m.) y sobre la cabecera del Barranco Madre del Agua, cuya vertiente está bajo la cresta anterior del Roque Tarucho (1052 m.); en este lugar, llamado Casas de la Cumbre, hay una vieja era de trilla y los restos de varias viviendas.

Vistas panorámicas desde Las Casas de la Cumbre.

Continuamos la ruta por la pista forestal, donde se inicia el PR-TF-56 que se dirige al núcleo poblacional de El Palmar, al principio tiene un pequeño tramo cementado, hasta llegar al lugar conocido como Llano Garrote, donde empieza otra pista que veremos por nuestra izquierda y que se dirige después de diversos cruces, hacia Las Portelas; ignoramos dicho desvío, hasta que unos metros más adelante veamos un pequeño espacio empedrado donde se inicia una vereda por nuestra derecha. 

Sendero por laurisilva.

Al mismo tiempo que abandonamos el PR-TF-56, ascenderemos suavemente internándonos por una parte de la laurisilva del Monte del Agua, avanzando con firme algo pedregoso, que más adelante se va abriendo paso encajonado y hundido en el terreno y zigzagueando hasta llegar a un amplio llano donde crecen multitud de Hiedras Canarias (Hedera canariensis), las cuales forman un verdadero manto vegetal a los bordes del camino. 


Sotobosque cubierto de Hiedra Canaria.

Continuamos llaneando por un tramo que puede crear confusión, ya que el sendero pierde un poco su forma y podemos caer en la tentación de seguir caminando por una cercana pista forestal; en este punto la intuición nos hace avanzar de frente bajo un gran tronco de una Faya (Myrica faya) que ha crecido sobre el paso en forma de arco, el sendero discurre muy estrecho y algo expuesto entre mucha vegetación que ha invadido su traza, podemos ver PataGallos (Geranium reuteri), Helecheras (Pteridium aquilinum), CrestaGallos (Isoplexis canariensis), etc. y en unos metros encontramos dos grandes rocas desprendidas, cerca de una vereda casi invisible que se desprende por nuestra izquierda, que se han apostado en medio del paso dejando solo un pequeño espacio para pasar. 



A los pocos metros vemos por nuestra derecha como confluye un camino empedrado que desemboca en nuestra ruta y se une con la misma continuando por firme irregular, normalizándose poco después, para ir llaneando entre laurisilva y dejándonos entrever en ocasiones el paisaje del monteverde y la costa de los municipios de Buenavista del Norte y Los Silos.





Seguimos nuestro recorrido bordeando el Lomo de las Horquetas y más adelante la Hoya Fuente de los Loros, mediante un agradable paseo bajo la frondosa masa boscosa y por una vereda prácticamente llana, con solo algunos remontes sin importancia; en un momento determinado acabaremos en los Altos del Reventón, un amplio espacio descubierto de vegetación bajo la cumbre de Piedras Chicas (1204 m.), donde confluye también la ruta Erjos - Monte del Agua - Erjos a su paso hacia el Caserío de Erjos. 


Alto del Reventón, bajo Piedras Chicas.

Vistas panorámicas desde el Alto del Reventón.

Desde este punto, que es un mirador natural, tendremos unas bellas panorámicas del valle, destacando la imagen de Las Charcas de Erjos y el Caserío del mismo nombre en primer término, además de la inconfundible silueta del Teide (3718 m.) y Pico Viejo (3134 m.) e innumerables conos volcánicos como por ejemplo la Montaña de Tamaseche (1281 m.) y la Montaña de Bilma (1369 m.), entre otras. 




Frente a nosotros vemos una pista de tierra que desciende sinuosa y bastante erosionada hacia el valle, caminaremos por ella que discurre bordeada de Zarzas (Rubus bollei), Helecheras (Pteridium aquilinum), Brezos (Erica arborea) y algunos Pinos Canarios (Pinus canariensis) que nacen aislados entre el monteverde y que avanza luego más pedregosa al llegar al fondo del valle, donde se cruza en un momento determinado con el PR-TF-51, el mismo que utilizamos al inicio de la ruta. 


En este punto dicho PR comparte paso con el Camino Real del Norte que discurre sobre el llamado Camino el Guanche; continuamos hacia la izquierda desandando el mismo recorrido junto a Las Charcas de Erjos, llegando poco después a la pequeña plaza que está frente a la Parroquia de la Sagrada Familia en el centro urbano del Caserío de Erjos, dando por finalizada la ruta.

De regreso a Erjos por el PR-TF-51.


© Texto y fotografías de Francisco Fariña
    francisco_farina@yahoo.es


No hay comentarios:

Publicar un comentario