lunes, 16 de enero de 2017

REST. CASA CARLOS - LOMO LOS DRAGOS - REST. CASA CARLOS


RESTAURANTE CASA CARLOS - LOMO LOS DRAGOS - RESTAURANTE CASA CARLOS.
(Macizo de Anaga)


FICHA TÉCNICA:

TÉRMINO MUNICIPAL: Santa Cruz y La Laguna. 
COMO LLEGAR: Al punto de partida se llega por la carretera TF-12 desde la Cruz del Carmen dirección El Bailadero, después de haber pasado el kilómetro 21 y evitando el cruce con la carretera TF-145 que va hacia Las Carboneras. 
COMIENZO: Restaurante Casa Carlos. 
FINAL: Mismo lugar. 
DIFICULTAD: Baja. 
DURACIÓN: 4,30 horas. 
LONGITUD: 8,2 Km. 
PROVISIÓN DE AGUA: En el Restaurante Casa Carlos y en el cauce del Barranco del Río en temporada de lluvias, aunque esta última no es potable. 
LUGARES DE INTERÉS: Restaurante Casa Carlos; PR-TF-2; PR-TF-10; Pista de los Dragos con vistas panorámicas del valle que rodea el Caserío de El Batán; Salto del Tornero en el Barranco del Río; Subida por el Lomo de los Chochos; Pista de las Hiedras; Cruz de Taborno. 
VENTAJAS: Amplias vistas panorámicas desde muchos sitios de paso, así como recorrido mayoritariamente bajo laurisilva en estado semisalvaje. 
INCONVENIENTES: El trayecto que discurre por la senda paralela a la Pista de los Dragos hasta llegar al Lomo de los Chochos está oculto por la vegetación y en temporada de lluvias más aún. El sendero que asciende hacia la Cruz de Taborno está abandonado y en ocasiones oculto bajo la vegetación. 
PELIGROSIDAD: Nula. 
TIPO DE RUTA: Senderismo.

CARTOGRAFÍA:


DESCRIPCIÓN:

Punto de inicio de la ruta.

La ruta propuesta comienza en el Restaurante Casa Carlos, situado en la carretera TF-12, después de haber pasado el punto kilométrico 21 y justo unos metros después del cruce con la carretera TF-145 que va hacia Las Carboneras y Taborno; en este punto hay una señal del PR-TF-2 que señala la dirección a seguir hacia el Caserío de Taborno y que transcurre por la trasera del restaurante hacia una bajada cementada que pasa junto a una vivienda, desde donde hay una bonitas vistas de las montañas que rodean el Caserío de Taborno y su inconfundible roque. 

 
 

Enseguida la pista se convierte en un sendero escalonado que desciende por la parte alta del Lomo de los Carreteros y camina bastante espacioso entre un talud rocoso rodeado de Hayas (Myrica faya), Brezos (Erica arborea) y bordeado de sotobosque formado de Helecheras (Pteridium aquilinum), Capitanas (Phyllis nobla), Crestagallos (Isoplexis canariensis) y un sinfín de especies características de la laurisilva. Un poco más adelante y después de haber rebasado un tramo algo sinuoso y con firme pedregoso, veremos los muros de otra vivienda junto al camino y en pocos metros una bifurcación que se desvía hacia la izquierda en forma de sendero bastante estrecho que nos obligará a abandonar el PR-TF-2.

 Desvío desde el PR-TF-2.

  

Seguimos por dicha vereda que desciende muy suavemente por el interior de un espectacular bosque de laurisilva donde podremos ver prácticamente todas las especies de su hábitat, incluso de la fauna más característica como lo son la Paloma Rabiche (Columba junoniae) y la Turqué (Columba bollii), aunque estas son muy esquivas y difícil de observar. La población inmensa de Helecheras (Pteridium aquilinum) es lo más espectacular de este recorrido, debido a su gran tamaño y que crecen al borde del trayecto dejando caer sus frondosas hojas sobre el mismo. 



Continuamos por la zona conocida como Llanito Teja, por firme compacto y cubierto por la hojarasca; iremos bordeando una resbaladera que forma parte de la cabecera del Barranco de Taborno, pero la superficie del camino discurre segura, con algunos remontes suaves y algunas bajadas resbaladizas; una de ellas, que es muy empinada, nos dejará junto a una valla metálica que rodea un tanque de agua propiedad de la empresa de abastecimiento de la misma y enseguida tendremos que cruzar mediante unos escalones tallados en el firme, el cauce del Barranco de los Toneleros, que se une arroyo abajo al de Taborno; este barranco es el límite jurisdiccional entre los municipios de La Laguna y Santa Cruz de Tenerife.

 


Luego vuelve a remontar suavemente después de cruzar dicho cauce y continúa bastante estrecho y algo sinuoso, para después discurrir llaneando siempre bajo la densa laurisilva; seguidamente cruzaremos otro angosto cauce que cruza la vereda perpendicularmente y que puede llevar un arroyo de agua en temporada de lluvias, luego ascenderemos fuertemente por un tramo erosionado y resbaladizo que nos acerca de nuevo a seguir el paso llanamente. 


 


La superficie del sendero es ahora más estrecha y con algunos trayectos algo expuestos, incluso la vegetación se aclara en algunos sitios para dejarnos ver una imagen del Roque Feles (765 m.), una de tantas cumbres que se alzan por este valle. Siguiendo nuestro camino, veremos a la izquierda, en un momento determinado, una bifurcación que asciende escalonada uno metros hasta terminar en una manantial, donde hay un minúsculo tanque de cemento con varias tuberías de plástico y unos contadores de agua.


Seguimos de largo y más adelante vemos el inicio de otra senda a la izquierda que se dirige hacia la carretera, que está a poca distancia y ha ido en todo momento paralela al recorrido que estamos haciendo; después de ignorar dicho cruce de caminos, continuamos realizando un agradable trayecto entre el bosque de laurisilva, prácticamente llaneando, con subidas y bajadas muy suaves que apenas se notan. 


De pronto tendremos a la vista el muro perteneciente a una casa y veremos como la senda discurre junto al mismo, llegando en unos metros a una pista forestal que ignoraremos y que es el acceso a dicha vivienda desde la carretera de Las Carboneras. El camino sigue de largo bordeando unas fincas de cultivo anexas, pertenecientes a la misma propiedad y que están situadas en un amplio claro del monte; poco a poco se va internando de nuevo en el bosque y lo hace zigzagueando en descenso por una loma denominada Los Afollados; de vez en cuando el camino se asoma al paisaje cuando la vegetación lo permite y nos ofrece unas vistas del Caserío de Las Carboneras que se asienta bajo el imponente Roque de Tenejía (793 m.), al igual que la vista impresionante del majestuoso Roque de Taborno (706 m.), al otro lado del barranco que lleva el mismo nombre y más allá se deja ver también la cumbre del Roque Marrubial (487 m.).

 Roque Tenejía (Izq.) y Roque Taborno (Dcha.).

 
Desvío hacia la carretera TF-145.

Continúa luego el sendero con la misma morfología con la que ha venido haciendo hasta ahora, en suave ascenso y de pronto veremos otra bifurcación a la izquierda y en sentido contrario a nuestra marcha, que termina en pocos metros en el punto kilométrico de la carretera TF-145; ignoramos dicho cruce y continuamos nuestros pasos bordeando un promontorio rocoso y luego descendiendo suavemente y en zigzag por el Lomo el Pino donde la bajada se hace más adelante un poco más resbaladiza. 


 

Llega un momento en que la bajada toma mucho más desnivel y el recorrido aprovecha las raíces de los árboles que afloran del terreno en forma de improvisados escalones naturales; luego y mediante un tramo muy erosionado y en ocasiones tallado en el suelo, llegaremos a la carretera TF-145 y conectaremos directamente con el PR-TF-10, que empieza en la Cruz del Carmen y termina en Punta del Hidalgo, pasando antes por el Caserío de Chinamada. 

PR-TF-10 cruza la carretera TF-145.

Iremos hacia la derecha, evitando dicho PR que se adentra por el lado contrario junto a una torre eléctrica, caminaremos por el interior de la valla que hay junto a la carretera para ir con seguridad; en poco metros veremos una vivienda y junto a la misma una subida asfaltada que asciende hacia otra casa; es el momento de desviarnos a la derecha y llanear por un ancho camino que discurre bajo un frondoso Hayal-Brezal (Myrica faya y Erica arborea) por la zona conocida como Cabezo Toro. 



Enseguida tendremos que desviarnos hacia la derecha y descender unos escalones de cemento que sirven de acceso a unas huertas y que dan paso a un camino de tierra que comienza a descender por una lomada que nos ofrece unas panorámicas espectaculares de la cabecera del valle formado por las montañas y laderas que caen hacia el cauce del Barranco del Río. El sendero sigue su curso en continuo descenso por firme compuesto de escalones tallados en el terreno y lo hace entre Brezos (Erica arborea) y Fayas (Myrica faya), algunos Tagasastes (Chamaecytisus proliferus) y sotobosque de Bejeques (Aeonium ciliatum), Chagorros (Sideritis macrostachys), Helecheras (Pteridium aquilinum), etc. 

Camino por el Lomo de los Dragos.

Más adelante pisaremos una zona más rocosa y bastante resbaladiza, que nos deja luego en un estrecho paso que discurre bordeando un montículo rocoso; el paisaje es cada vez más amplio pudiéndose observar claramente el Caserío de Los Batanes, el cauce del Barranco del Río, el Caserío de Chinamada y parte de la Punta del Hidalgo. 


Luego cambia el sentido bruscamente y continúa descendiendo muy sinuoso, primero por un tramo muy erosionado y desconchado y más adelante por uno con pavimento empedrado que va abriéndose paso muy sinuoso hasta llegar a un recorrido terroso y bastante estrecho, con menos desnivel de bajada y que transcurre protegido por un talud; crecen en los bordes del sendero muchas Trebolinas (Oxalis pes-caprae) y Helecheras (Pteridium aquilinum), al igual que multitud de Zarzas (Rubus bollei) que cuelgan de la pared lateral, también hay Bejeques (Aeonium ciliatum), Verodes (Kleinia neriifolia), Pencones (Opuntia maxima) y Taginastes (Echium leucophaeum). 

 
Pista de los Dragos.
 

En pocos metros desembocamos en la Pista de los Dragos, concretamente en un amplio espacio empedrado donde termina la misma y que sirve de mirador natural hacia el valle, está situada sobre el Lomo de los Dragos, por donde desciende con gran desnivel un camino cementado al lado de una vivienda; este camino se convierte luego en un sendero que se dirige hacia el Caserío de Los Batanes, por nuestra derecha se inicia otra vereda que va hacia el Caserío de Chinamada y al de Las Carboneras.
Nuestra ruta continúa por la pista que está hecha con firme mixto, combinando tramos de cemento con otros de asfalto; transcurre llaneando sobre una de las vertientes del Barranco del Río con preciosas vistas del valle y del Caserío de Los Batanes; es una pista agrícola protegida en el flanco izquierdo por una de las vertientes del barranco, que está cubierta de frondosa vegetación y por donde hay algunas huertas colindantes que albergan muchas de ellas pequeños cuartos de aperos y otras, auténticas viviendas. 


El sendero se desvía de la Pista de los Dragos.

Después de unos quinientos metros veremos a nuestra izquierda un muro de piedra seca que delimita un sendero que se desvía de la pista y que asciende suavemente sobre la Hoya del Molino Viejo, accederemos al mismo mediante unos escalones tallados para continuar pisando por un firme compacto y con una superficie bastante estrecha y que discurre paralelo a la pista agrícola que hemos abandonado. 


Plantación de Ñameras.

Los alrededores está plagados de un sotobosque formado de Helecheras (Pteridium aquilinum), multitud de Zarzas (Rubus bollei) y Trebolinas (Oxalis pes-caprae), que en temporada de lluvias crecen tan frondosas que llegan a tapar ocasionalmente el camino; también hay Hayas (Myrica faya), algún Acebiño (Ilex canariensis) y algún Loro o Laurel (Laurus novocanariensis), aparte de los Brezos (Erica arborea) que dejan colgar sus ramas y troncos del muro de piedra que continúa marcando el paso. El sendero pasa luego entre una plantación muy numerosa de Ñameras (colocasia esculenta), una planta foránea cuya característica principal es el gran tamaño de sus hojas y que se ha adaptado muy bien a estos lugares húmedos, es un tubérculo muy usado y apreciado en la gastronomía local.
Cauce del Barranco del Río con agua (Dcha.).


Más adelante remonta un pequeño tramo del sendero hasta que nos encontramos un cruce de caminos, a la izquierda asciende una senda estrecha por unos escalones tallados que conecta mucho más adelante con el PR-TF-10 y de frente continúa nuestra marcha cruzando por un paso estrecho sobre el Salto del Tornero del Barranco del Río, que en temporada de lluvias lleva un caudal importante de agua. 






Después de cruzarlo llegaremos a un claro donde hay unas huertas de cultivo, seguiremos hacia la derecha por una pista de tierra que las atraviesa, para conectar poco después, entre una masa frondosa de Helecheras (Pteridium aquilinum) y Zarzas (Rubus bollei), con un sendero que se inicia junto a unos Castañeros y que asciende luego, girando bruscamente a la izquierda, al lado de una casa aislada, desde donde se ven una fantásticas panorámicas del entorno y del Caserío de El Batán. 







Seguimos subiendo y pasaremos junto a otra pequeña construcción solitaria demarcada por una precaria valla de madera, que se encuentra junto a unas huertas de cultivo; a partir de aquí empieza una tediosa y sinuosa subida que asciende fuertemente por el Lomo de los Chochos y que va adentrándose paulatinamente entre la laurisilva hasta llegar a unos escalones de piedra que desembocan en la Pista de las Hiedras. 


Sendero por el Lomo de los Chochos.

Pista de Las Hiedras.

Seguiremos a la izquierda por dicha pista, bordeando el Cabezo la Silleta (889 m.) e iremos llaneando por la misma hasta cruzarnos de nuevo con el PR-TF-10, que por la derecha sube hacia la Cruz del Carmen y por la izquierda se dirige a Punta del Hidalgo; nosotros seguimos de frente hasta el final de la pista, en las inmediaciones de Casas del Río, donde hay una valla de hierro que impide el paso de vehículos y un depósito de abasto de agua potable.


PR-TF-10 en la Pista de Las Hiedras.

Vieja fuente en la Pista de Las Hiedras.

Por la derecha se inicia un sendero que asciende suavemente bajo la frondosa laurisilva; discurre sinuoso por la zona conocida como Las Hornas, al principio progresa poco marcado, pero luego continúa bastante más evidente; sin parar de ascender remonta luego con más desnivel por una zona con firme rocoso y hundido en el terreno, que puede ser muy resbaladizo en temporada de lluvias. 






Luego discurre zigzagueando por un tramo tallado en el terreno donde se hacen visibles muchas raíces de los árboles del bosque que han brotado en el firme del sendero y que casualmente se pueden aprovechar para asegurar el paso; el camino desemboca poco después en la carretera TF-12, teniendo que girar a la derecha y recorrer unos cien metros hasta fijarnos en el inicio de una senda que se encuentra al otro lado de la carretera. 




Carretera TF-12.

Quizá cueste un poco encontrarla ya que se encuentra abandonada, aunque en unos metros veremos cómo su recorrido está hundido en el terreno, asciende suavemente por un canal bordeado por un talud cubierto de musgo que discurre bajo Brezos (Erica arborea), Hayas (Myrica faya), Acebiños (Ilex canariensis), Loros o Laureles (Laurus novocanariensis), Palo Blanco (Picconia excelsa) y un sinfín de especies características del ecosistema del Macizo del Anaga. 


Laurisilva.

Al ser un camino olvidado y poco transitado nos encontraremos con muchas ramas de árboles caídas en el hueco del recorrido que ocasionalmente interrumpen el paso y también bastante vegetación que invade el trayecto. 


Conexión con el PR-TF-2 en la vía del Pico del Inglés.

En poco tiempo estaremos en una vía asfaltada y con la imagen sorprendente de un radar meteorológico que se encuentra dentro de un recinto vallado en la zona conocida como Cruz de Taborno, a unos 1020 metros de altitud. 


PR-TF-2 por la Cruz de Taborno.

Cruzamos la calle y andaremos campo a través unos pocos metros en descenso entre sotobosque de Hiedra Canaria (Hedera canariensis), hasta terminar en la carretera TF-114 de acceso al Pico del Inglés; luego giramos a la izquierda y enseguida veremos unas escaleras de piedra por donde se adentra el PR-TF-2 que viene desde Valleseco por el Pico del Inglés y se dirige hacia el Caserío de Taborno. 


Laurisilva.

Helecheras o Píjaras gigantes bordeando la senda.

Discurre a partir de aquí un agradable sendero bordeando la Cruz de Taborno (1020 m.), con firme tallado en el terreno y superficie llana que avanza junto a una valla delimitadora de alambre espinoso; luego empieza a descender suavemente entre grandes Helecheras (Pteridium aquilinum) por una vereda bastante ancha, escalonada y con firme algo resbaladizo; mas adelante aumenta su desnivel y zigzaguea antes de encontrar un tramo bastante degradado que desemboca en la carretera TF-12, en las inmediaciones del cruce con la TF-145 que se dirige a Las Carboneras. 




Tramo final por la carretera TF-12.

Solo nos queda seguir por la primera unos cien metros y encontrarnos repentinamente el Restaurante Casa Carlos, que es el lugar donde comenzamos la ruta, habiendo hecho por lo tanto un recorrido circular con punto de inicio y final en el mismo lugar.



© Texto y fotografías de Francisco Fariña 

    Francisco_farina@yahoo.es



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