jueves, 16 de noviembre de 2017

CIRCULAR DE ROQUE NUBLO


CIRCULAR DE ROQUE NUBLO
(Desde el Mirador de La Goleta por el S-70)



FICHA TÉCNICA:

TÉRMINO MUNICIPAL: Tejeda (Gran Canaria). 

COMO LLEGAR: En coche desde La Cruz de Tejeda tomaremos la carretera GC-150 que se cruza unos kilómetros más adelante con la GC-600, la cual nos lleva directamente al inicio de la ruta en el lugar conocido como La Goleta, donde hay un mirador situado entre los puntos kilométricos 11 y 12. 
COMIENZO: Mirador de La Goleta. 
FINAL: Mismo lugar. 
DIFICULTAD: Baja. 
DURACIÓN: 3 Horas. 
LONGITUD: 5,6 Km. 
PROVISIÓN DE AGUA: En el Mirador de La Goleta suele haber un puesto ambulante. 
LUGARES DE INTERÉS: Mirador de La Goleta; Roque del Fraile; Degollada del Nublo; El Tablón, con vistas panorámicas al entorno y al Teide (3718 m.); Roque Nublo y La Rana; Risco de la Foguera. 
VENTAJAS: Recorrido sin dificultad y de alto valor paisajístico. 
INCONVENIENTES: Mucha afluencia de visitantes, sobre todo en días festivos; el aparcamiento del Mirador de la Goleta suele estar masificado, así como los alrededores. 
PELIGROSIDAD: Nula. 
TIPO DE RUTA: Senderismo.


CARTOGRAFÍA:


DESCRIPCIÓN:

En el aparcamiento de La Goleta confluye el sendero S-51 que hace una circular entre el Pico de las Nieves (1949 m.), pasando por Los Llanos de la Pez y terminando justo en este punto; este recorrido citado lo ignoramos y desde el Mirador de la Goleta tomaremos el S-70, denominado Encrucijada del Roque Nublo, que comienza por una vereda empedrada que avanza frente a nosotros bajo algunos Pinos Canarios (Pinus canariensis) aislados y con la imagen inconfundible del Roque del Fraile (1695 m.), del Roque de San José (1697 m.), del Roque de la Rana (1773 m.) y del propio Roque Nublo (1811 m.). 

Paneles informativos al inicio de la ruta.

Barranco de Ayacata.


El sendero avanza en suave ascenso entre unos paneles informativos referidos al propio Monumento Natural del Roque Nublo, que está dentro del denominado Parque Rural del Nublo, junto a otro indicador de la flora y la fauna del entorno. Camina entre un talud rocoso de suaves laderas que se eleva por nuestra derecha y con vistas al cauce del Barranco de Ayacata a la izquierda, que sirve de límite de los municipios de Tejeda y San Bartolomé de Tirajana, que en su avance cruza claramente de largo el propio Caserío de Ayacata, desembocando mucho más abajo en la Presa de Soria.



Sendero empedrado.

Continúa en ascenso por el evidente camino, que avanza entre una población muy numerosa de Retamas Amarillas (Teline microphylla), Codesos (Adenocarpus foliolosus), Amagantes (Cistus simphytifolius), Jaras (Cistus monspeliensis) y Taginastes Negros (Echium onosmifolium), entre muchas otras especies. 

Roque Nublo y Risco de la Foguera.

 
Roque del Fraile (izq.).

Enseguida estamos en una degollada con vistas a las dos vertientes, a la izquierda el citado Barranco de Ayacata, que nace bajo el imponente Morro Colorado (1597 m.) que es visible y notorio; a la derecha otro valle rodeado de una inmensa cuerda montañosa que se eleva sobre el Caserío de La Culata, que está formado por distintos grupos de viviendas desperdigados por el entorno como por ejemplo La Ortiguilla y El Pedregal. Continúa la senda bastante erosionada bajo las suaves laderas que soportan el Roque del Fraile (1695 m.), que se encuentra rodeado de un pequeño bosque de Pinos Canarios (Pinus canariensis). 

Vistas panorámicas hacia La Culata.
 
A medida que avanzamos, las vistas panorámicas son cada vez más espectaculares y el firme del camino se torna un poco mas erosionado, apareciendo bordeado por un murete de piedra que lo delimita; hay un mar de Retamas Amarillas (Teline microphylla) y Codesos (Adenocarpus foliolosus), que en temporada de floración ofrecen un espectáculo visual digno de una visita. Una bifurcación se inicia por nuestra derecha con el fin de rodear la base del Roque Nublo (1811 m.), pero ese recorrido es el que utilizaremos para el regreso; de frente e ignorando dicho cruce, continuamos la subida que transcurre bastante pedregosa y sinuosa, hasta coronar la Degollada del Nublo, un entorno rocoso y carente de vegetación situado a una altitud de 1709 metros, en las faldas de una serie de pináculos de piedra, en la que destaca el Roque de San José (1734 m.).


 Degollada del Nublo.

 
 Acceso a El Tablón.

Luego el camino zigzaguea con firme compuesto de restos de empedrado, donde hay un poste con varias señales de dirección del S-70, entre ellas una que indica la circular de la base del Roque Nublo por El Aserradero, que es la que acometeremos después de haber visitado el Roque Nublo. Remonta después por una pared rocosa que desemboca en un amplio llano, siempre ofreciéndonos panorámicas inmejorables de todo el entorno del Parque Rural del Nublo. Otro tramo empedrado y escalonado se va abriendo paso entre formaciones peñascosas para dejarnos enseguida en El Tablón, una plataforma rocosa inmensa que soporta las formaciones geológicas más destacadas del parque, el Roque Nublo (1811 m.) y su inseparable Roque de la Rana (1773 m.). 

 El Tablón.
 

Tendremos que avanzar por el amplio espacio, y más recomendable es hacerlo por el borde del mismo, para disfrutar de las vistas, que sin duda son las mejores de toda la isla de Gran Canaria; por el borde izquierdo tendremos en primer término el cauce del Barranco del Nublo y las laderas montañosas pertenecientes a los municipios de Tejeda, Mogán y la costa de San Nicolás de Tolentino, rematando en el horizonte la inconfundible silueta del Teide (3718 m), en la Isla de Tenerife; por el borde derecho veremos el Caserío de La Culata y las cumbres de Tejeda. 


El Teide (3718 m.) desde El Tablón.

 

Continuaremos de frente hasta llegar a la base del Roque de la Rana (1773 m.) y después hay una travesía bastante irregular que se abre paso hasta llegar a la misma base del imponente Roque Nublo (1811 m.), el cual podremos rodear casi en su totalidad para disfrutar de las maravillosas vistas que anteriormente describimos. Aparte de las citadas, podremos también disfrutar del Roque Bentayga (1407 m.) y Risco del Camello (1094 m.), justo en el centro de un enorme valle por el que surcan el Barranco Grande de Tejeda y el Barranco del Chorrillo y al fondo, El Teide (3718 m.).
 
Roque Bentayga.


 Roque Nublo y La Rana.

Después de disfrutar del lugar, que dicho sea de paso es uno de los sitios que mas afluencia de turistas y habitantes locales tiene pudiendo ser en ocasiones algo caótico, desandamos el camino hasta llegar a la Degollada del Nublo, donde hay una bifurcación señalizada con un poste de madera con indicaciones del sendero S-70; es en este punto donde giramos a nuestra derecha, haciendo caso de la señal que reza El Aserrador. 



Se inicia un sendero descendente con unos pocos metros empedrados y reforzados con algunos escalones de piedra, que discurre entre Codesos (Adenocarpus foliolosus) y Taginastes Negros (Echium onosmifolium); más adelante continúa con firme de tierra y se va introduciendo paulatinamente en un bosque de Pinos Canarios (Pinus canariensis) serpenteado por el agradable sendero que vamos recorriendo. 

 


Enseguida pisamos otro tramo empedrado entre Malpicas (Carlina salicifolia), algunas Retamas Amarillas (Teline microphylla), que camina bordeado por una hilera de piedras que lo delimitan perfectamente; luego avanza muy marcado sobre Las Hoyetas del Nublo, en un continuo descenso con algunos remontes sin importancia, encontrándonos algunos trozos ocasionales empedrados y otros escalonados. 

 Pinar canario.

Unos metros antes de llegar a la siguiente bifurcación, veremos cómo nuestro recorrido está protegido y delimitado por un murete de piedra seca de baja altura, que desemboca en dicho cruce de caminos; en este punto veremos la señalización del S-70, hacia la izquierda se dirige una variante que recorre la base de Montaña del Aserrador (1689 m.) y parte del cauce del Barranco del Nublo hacia la carretera GC-60, uniéndose allí con otros senderos homologados. 

 

Por el S-70 dirección a La Culata.

A nuestra derecha y con la imagen curiosa del Roque Nublo sobre nuestras cabezas, nos dirigimos dirección a La Culata, lugar donde se encuentra el inicio el S-70; lo hacemos por un bonito sendero entre Retamas Amarillas (Teline microphylla), Malpicas (Carlina salicifolia) y Codesos (Adenocarpus foliolosus), que transcurre sobre la cabecera del Barranquillo de la Quebrada con vertiginosas vistas hacia el Roque Bentayga (1407 m.) y la enorme brecha que forma el cauce del Barranco del Chorrillo y del de Tejeda, la explanada de la Vega de Acusa y en el horizonte, El Teide (3718 m.), siempre omnipresente desde la Isla de Gran Canaria. 

Roque Bentayga y Teide (3718 m.).

Avanza dicha senda llaneando y algo sinuosa, acompañados de inmejorables panorámicas y con el Roque Nublo (1811 m.) siempre visible, sobre las laderas rocosas donde crece un pinar algo escaso combinado con un sotobosque de Retamas Amarillas (Teline microphylla) y Codesos (Adenocarpus foliolosus) que cubren toda la ladera vista.



Continuamos rodeando toda la base que soporta el Roque Nublo, esquivando en algunas ocasiones grandes rocas que se han desprendido con el paso de los años de las laderas colindantes, hasta llegar a la cabecera del Barranco de los Melianes, donde hay una bifurcación casi imperceptible que se dirige por nuestra izquierda hacia el Risco de la Foguera (1663 m.), el cual es perfectamente visible entre el pinar, no sin antes haber pasado por la Degollada Blanca, desde donde también podremos disfrutar de las panorámicas del entorno. 


Bifurcación hacia La Culata (dcha.).

Tramo empedrado y bien cimentado.

Más adelante nuestra senda prosigue su curso muy marcada y bien cimentada, por las laderas circundantes de la cabecera del Barranco de la Peña y después de unos remontes suaves llegaremos a otro cruce de caminos; hacia la izquierda veremos cómo desciende otra variante del S-70 hacia el Caserío de La Culata y de frente continúa nuestra ruta subiendo por un pequeño tramo empedrado junto a la señalización correspondiente. 


  

Después continúa junto a una zona donde se encuentran numerosas rocas de enormes dimensiones, pobladas en su alrededor por frondosos ejemplares de Retamas Amarillas (Teline microphylla) y algunos Codesos (Adenocarpus foliolosus); el sendero se presenta con desniveles muy cambiantes pero a la vez muy suaves, con firme en ocasiones empedrado. La imagen curiosa de la parte dorsal del Roque Nublo la tendremos en un claro del monte, cruzando la cabecera del Barranco de los Gaspares, justo sobre nuestro camino, así como el Roque del Fraile y una parte de la cumbre de Tejeda.



El recorrido sigue su curso en un agradable paseo bajo el pinar por el Lomo de la Mancha Verde, prácticamente llaneando, hasta que después de una ligera subida, conectemos de nuevo con el camino de inicio que ascendía hacia el Roque Nublo, un poco antes de alcanzar la Degollada del Nublo; sólo nos resta desandar el sendero que en esta ocasión es en descenso y que nos ofrece unas bonitas vistas del valle por donde discurre el Barranco de Ayacata, que pasa por el caserío del mismo nombre y del Risco del Laurel, donde destaca el Morro Colorado (1600 m.) y más abajo el Morro del Espinillo (1471 m.). Siguiendo el evidente camino llegaremos de nuevo al Mirador de La Goleta, donde iniciamos la ruta y donde la daremos por finalizada.

De regreso con vistas al Barranco de Ayacata y Lomo Colorado.




© Texto y fotografías de Francisco Fariña
    francisco_farina@yahoo.es